Bob Dunham ¿Qué es ser humano? - Newfield Global
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Bob Dunham ¿Qué es ser humano?

13/12/16

Newfield Ignite Podcast USA con Bob Dunham:

¿Qué es ser humano? ¿Qué es una buena vida?

¿Qué es acción?


En este Newfield Ignite Podcast USABob Dunham, Fundador del Instituto de Liderazgo Generativo, es entrevistado por Verónica Olalla LoveCoach Ontológico y CEO de Newfield USA. En esta entrevista, Bob Dunham nos invita a reflexionar sobre ¿Qué es ser humano? ¿Qué significa integrar el deseo de vivir una vida significativa con la pragmática de la acción? Bob dice que el avance solo puede llegar cuando cambiamos el contexto. Para hacer esto, debemos hacer preguntas que van más allá del “cómo”. Al hacer las preguntas “qué”, revelamos puntos ciegos y vemos que tenemos el “increíble poder de diseñar una vida”. En esta conversación, Bob habla de su investigación sobre las habilidades fundamentales del liderazgo, el liderazgo como arte, y cómo el liderazgo y el aprendizaje están encarnados. Termina hablando acerca de nuestra capacidad de involucrarnos, momento a momento, con la pregunta fundamental: ¿Qué quiero contribuir al mundo?

V: Bienvenidos a todos ¡gracias por estar con nosotros! Hoy tenemos a Bob Dunham, estoy muy encantada que estés con nosotros, ¡muchas gracias!

B: ¡Gracias a ti!

V: Para quienes no conocen a Bob, él es el Fundador del Instituto de Liderazgo Generativo y ha estado haciendo trabajo transformacional y Ontológico por más de 30 años – ¿está correcto Bob?

B: ¡Así es!

V: Bueno mi experiencia con Bob, es que ha traído una increíble profundidad a mis distinciones – he asistido a sus talleres y ha sido mi mentor personal – y he encontrado tanta potencia y fuerza en la manera en que Bob nos ofrece observar el mundo e involucrarnos con él. Dicho esto, me gustaría que compartieras con quienes nos escuchan, cómo entiendes tu dedicación a la vida.

B: Wow, me gusta que lo pongas de esa manera… lo que me mueve más fundamentalmente, es tener experiencias en la vida donde me sienta plenamente vivo y momentos donde no. Y me pregunto ¿cómo nos movemos de ese lugar muerto y lleno de preocupaciones al estado de plenitud de la vida? Y lo he hecho de una manera muy práctica. Cuando comenzamos a hacer el trabajo que hacemos en el instituto, todo se enfocaba a cómo obtener los resultados, la manera en la que trabajan los equipos… tuve que hacer esta integración de cómo vivir una vida plena y llena de significado y ver cómo integrar esto a la pragmática de la acción en el mundo. No solo la acción personal, o de trabajo en equipo u organizacional, sino cómo habilitar comunidades, cómo habilitas todas las derivas de posibilidades en la población a través de distintas perspectivas. Este es básicamente el territorio en el cual he estado caminando.

Deja ofrecerte un contexto profundo, de que aquello con lo que trabajamos es muy pragmático. Encontramos en la tradición, en la tradición del instituto – que está basada en lo mismo que Newfield Network – la Ontología –  y en esta tradición, nos tomamos las preguntas muy en serio. Uno de los quiebres de nuestra cultura es que somos muy orientados a la acción – estamos en un mundo saturado de medios que te ofrecen “los cinco pasos para llegar al éxito”, y me pregunto ¿cómo navegamos a través de toda esta información? y he notado que las personas que realizan desarrollo personal, aprendizaje transformacional, venden productos de información, y este es un síntoma del desafío que vemos. Que la gente está en un momento cultural donde pensamos que el obtener información va a cambiar nuestra vida, y no lo hace. Es una gran esperanza… pero ¿qué necesitamos para realmente hacer un cambio fundamental? Muchas veces esta ceguera genera cambios y tiene poder, pero para la mayoría de las personas no es así… por ejemplo “deberías comer saludable”… y ¿cómo lo hago? El tener esa revelación no significa que lo vayas a hacer. Este es parte del desafío que veo en trabajar con la integración de una vida plena y buena, integrándola a la pragmática de la acción en el mundo.

En la tradición del Instituto, formulamos ciertas preguntas en vez de dar la fórmula de cómo hacer algo o los pasos para lograrlo, hacemos la pregunta “qué”. Uno de mis profesores, señaló que si no haces la pregunta “qué” primero, no vas a dar con las perspectivas o distinciones correctas. Una de las preguntas que queremos responder por la acción en el mundo, vida significativa, aporte poderoso, la pregunta con la que yo comencé por allá, por los años 80, es ¿qué es acción?” y hay algo muy interesante en esta pregunta -me voy a mover hacia una respuesta aquí- y no pudimos responder finalmente a esa pregunta de manera poderosa sin hacernos otra pregunta. Y esa pregunta es: “¿Qué es ser humano?” y es crucial. Pongo esta pregunta siempre al inicio de toda presentación o charla que hago, y confieso que al principio me sentía reacio a hacerla por la reacción que provoca en las personas y piensan: “hay, tratemos de pasar rápido por esta pregunta para que podamos llegar a la parte interesante”. Y es por lo mismo que la pongo al principio y por eso es tan importante. Ya estás viviendo la respuesta de esa pregunta, tienes una respuesta por defecto a esa pregunta, así como la tenemos para muchas preguntas importantes. ¿Qué es ser humano? ¿Qué es una buena vida? ¿Qué es acción? y muchas de nuestras respuestas por defecto de este tipo, que encontramos en nuestra cultura hoy, son superficiales, faltantes, incompletas, y la manera en la que nos tranquilizamos a nosotros mismos, es pidiendo los 5 pasos para la acción, sin ponerle atención a estas preguntas grandes.

Y por qué necesitamos ponerle atención a estas preguntas grandes, para encontrar las respuestas a las cosas correctas. Esto es hacer un contexto – lo más importante que podemos hacer en nuestro liderazgo, nuestro coaching, nuestra vida, nuestras relaciones – es ponerle atención al contexto. Si no lo hacemos, lo que hacemos es consumir ferozmente más contenido y preguntarnos luego por qué no funciona. Si no tienes un contexto poderoso, no te va a resultar.

Esto lo vemos en el trabajo en equipo, en el  liderazgo, en el desempeño de la organización, y con las personas diseñando una buena vida. Eso es lo que quiero explorar.

V: ¡Esto es encantador! Lo que escucho, es que traes dos aspectos: uno es; la cerca cultural en la que estamos atrapados, donde necesitamos un momento para darnos cuenta y dar un paso atrás para tener una perspectiva más amplia cuando nos detenemos a hacernos preguntas más grandes. Y lo segundo es que para darnos entonces cuenta del poder de la contextualización, que cuando hacemos preguntas grandes, abrimos territorios diferentes que podemos explorar. Lo que escucho es que estas preguntas grandes evocan nuestra urgencia de ser parte del mundo de maneras distintas. ¡Me encanta!

B: ¡Gracias! La tendencia en la que nuestra cultura tiende a moverse hoy, según mi mirada y probablemente la tuya también, es de mucha acción, hace esto, gánate la vida, saca tu carrera, sé exitoso, haz tu contribución. Luego tenemos las preguntas más grandes, quizás voy a tomar un taller, o me voy a ir a sentar a una montaña… y estamos desconectados, necesitamos sabiduría para conectarnos nuevamente. Necesitamos vivir la riqueza de estas preguntas grandes y cómo navegar con ellas. Estamos todos en un viaje en nuestras vidas. Y ahora introduzco mi foco pragmático para trabajar con las personas y el liderazgo, trabajo en equipo y comunicación, reconociendo que todos estamos en esta conversación durante el viaje de nuestras vidas, y lo dejamos fuera. Se trata de obtener la información y ya, en vez de detenernos y ponernos en el contexto en que estamos en el viaje de nuestras vidas y hacernos la pregunta: “¿Por qué te importa?”. Si miramos aquí, el gran cambio que generalmente la gente está buscando en la vida, no se genera con nuevos contenidos, tips o técnicas –  muchas veces algo nuevo a lo que antes éramos ciegos, hace una gran diferencia – pero el gran avance que encontramos en nuestro trabajo, es cambiando el contexto no el contenido. Te doy un ejemplo: La manera en la que las personas en nuestra cultura piensa sobre el aprendizaje, está basado en la experiencia escolar, y la experiencia escolar en la mayoría de los casos – ya que hay escuelas alternativas – está construida sobre el paradigma del conocimiento, y ¿qué es el conocimiento? es leer un texto, hacer una prueba, pasar la prueba y “aprender”. El punto es que no practicamos lo que estudiamos en la vida. La tradición – que viene desde la edad media – con personas copiando libros y estudiando a los grandes maestros, estudiando en latín, –  aún tenemos a nuestros niños aprendiendo en esa tradición – , en vez de decir, la vida es un arte de acción, de desempeño, el liderazgo es una arte de escolástica acción, el liderazgo es un arte en acción. Si, necesitamos estudiar las distinciones y los marcos teóricos, es necesario y es el primer paso de un  viaje de mil millas, y nuestra cultura está ciega a ese viaje de mil millas. La maestría no llega al término de un curso. Cuando las personas se gradúan de mis cursos, los felicito y les digo que están desde ahora calificados para ser principiantes, porque este es un viaje de por vida.

Este es un ejemplo de cambio de contexto, el aprendizaje no se trata solo sobre el entendimiento o la comprensión, debe moverse hacia la incorporación de las habilidades y las acciones para que produzcan el resultado. Esto puede sonar obvio, pero no es la manera en que la educación sucede, no es la educación que la mayoría de las personas consume. Dame la información y sería todo.

Este, es un ejemplo de punto ciego. Mi primera experiencia de darme cuenta de este punto ciego fue en 1981, y dije “¡oh Dios mío!” Apareció una perspectiva que cambió mi contexto, y me di cuenta, lo hice consciente. Antes de esta revelación, estaba ciego. Y creo que el más grande liderazgo, la más grande contribución que podemos hacerle a las personas es ayudarles a encontrar su punto ciego.

V: Bob, mencionaste el cambio de estos dos estilos de aprendizaje – aprender desde la escolástica o aprender desde la incorporación y la acción – me gustaría que profundizaras más en el concepto de incorporación y sobre el cómo podemos incorporar el aprendizaje.

B: Bueno cuando íbamos al colegio, te sentabas en tu clase, leías tus textos y hacías tus tareas para aprobar las pruebas, y luego si querías ocuparte de tu cuerpo, ibas a hacer deporte. Pero en el viaje que nosotros hemos recorrido, provocado por la pregunta ¿qué hacen los líderes cuando son eficientes? O ¿Cuáles son los quiebres que las personas deben lidiar cuando tratan de ser buenos líderes y de contribuir y no les resulta? Lo que descubrí, es que dejamos el cuerpo afuera, creemos que la comunicación es la transferencia de información, cuando de hecho el cuerpo habla más alto que la boca – hemos hecho ejercicios donde te pedimos que sientas tu cuerpo y me digas cuan entusiasmado estás, y no resulta, el cuerpo habla por sí mismo – no lo incluimos.

Ahora que son muy populares temas como la neurociencia se habla más del cuerpo, pero ¿será para alimentar nuestra curiosidad intelectual? Si quieres aprender a tocar piano, no puedes conseguir un manual o leerte un libro y decir ahora entiendo como tocar piano, necesitas practicar, no aprendes a tocar con solo entenderlo.

En el liderazgo pasa lo mismo, pero parece ser que las personas están conformes con el modelo de liderazgo y entender sus etapas en vez de decir, si quiero ser un maestro del liderazgo necesito practicar, como si estuviera jugando tenis, porque es un arte la incorporación. Qué descubrimos sobre la incorporación; uno, que la incorporación siempre está sucediendo porque el cuerpo siempre está aprendiendo y cuando las personas están practicando, están enseñándole a su cuerpo a desarrollar hábitos. Algunas personas, desarrollan la habilidad de estar aburridas o resignadas o infelices – y nuestra cultura nos enseña que nuestra situación es la que queremos, por lo tanto voy a estar allí – pero cuando las personas se dan cuenta que es un hábito del cuerpo, se dan cuenta de lo que está sucediendo internamente, en términos de sentimientos y emociones y pensamientos – nuestros hábitos incorporados – esa conciencia crea elecciones y las hace disponibles. ¿Qué pasaría si cambiara mis pensamientos, mis sentimientos, mis emociones y la manera en que me muevo en mi cuerpo? Esto lo excluimos, y nos las arreglamos en cierta forma porque tenemos suficientes prácticas estándares – vamos a la escuela, nos vestimos, hacemos nuestras cosas – nos las arreglamos. Pero cuando tienes que liderar y tus actos generan consecuencias y no estas consiente de tu cuerpo, no estas consciente de las decisiones que ya estás tomando, no estas consciente de cómo cambiarlas.

V: Usas el término arte de acción para el liderazgo, me gustaría escuchar más matices sobre este término.

B: Hay muchos conceptos que las personas tienen sobre el liderazgo –  y es una percepción de la conversación que estamos teniendo ahora – las personas creen que las palabras son significado y no lo son. Los diccionarios tienen significados no las personas. Cuando uso la palabra liderazgo, probablemente haya docenas de formas de escuchar esta palabra, de significados. Podemos pensar que el líder es una persona con un título – ya sabemos que a menudo personas con títulos son malos líderes – hay personas que entienden que un líder es quien toma las decisiones y hay muchos de ellos que se preguntan por qué nadie implementa sus decisiones. Podemos pensar que un líder es alguien con poder, cuando a menudo hay personas que tienen mucho poder sin embargo no tienen seguidores.

Por lo tanto ¿qué es el liderazgo, desde nuestras distinciones? En el liderazgo dentro del marco en que trabajamos, buscamos la interpretación generativaaquello que ves y haces que hace la diferencia. El liderazgo, desde donde yo encuentro el entendimiento más poderoso, son personas que declaran un futuro con el cual otras personas también se comprometen y luego toman acciones para implementarlo. Y ¿Cómo lo hacemos? Acabo de decir que debemos declarar un futuro con el cual otras personas deben comprometerse. Este es un resultado muy potente. Básicamente decimos que si eres un líder debes tener seguidores, y no solo porque eres inteligente o tienes un título o poder o porque eres un experto, es porque tienes las habilidades necesarias para esta conversación declarando un futuro con el cual otros se comprometen, eso es lo que necesitas realizar, esto significa que lo has logrado. Este es un ejemplo del trabajo que hacemos para decir que es una interpretación generativa que es más poderosa para producir los resultados a los que llamamos liderazgo, donde podemos identificar lo que vemos y lo que hacemos para producir los resultados. Es por esto que usamos el término generativo.

Por lo tanto, ¿cuáles son las acciones del liderazgo?

  • Conexión – quien no se conecta no es seguido.
  • Escucha – si no escuchas, nadie te escuchará.
  • Sostener la calma – sostener la calma cuando todos están molestos, o ansiosos, o temerosos, puedes mantener la calma en la cual nos mantenemos conectados con aquello que nos importa, con aquello con lo que estamos comprometidos, con el por qué hacemos lo que hacemos, trayendo las mejores posibilidades para lo que sea que nos esté sucediendo – puede ser incluso una situación de supervivencia.

Y podría seguir con ejemplos ya que hemos hecho un estudio muy serio acerca de esto, pero este es un ejemplo de una persona, que podríamos decir es un buen líder, es lo que un líder necesita realizar.

Y el liderazgo no se trata sobre las acciones que realiza una persona a la que llamamos líder, es el impacto que provoca en las personas a su alrededor. Por lo tanto no puedes aprender liderazgo como una serie de habilidades, hábitos y acciones, sino te conectas y mezclas con tu equipo, con tu audiencia, con tus clientes, con tu familia, y haces que algo suceda, un resultado en un futuro compartido. ¿Cómo hago esto de capturar el espíritu del desempeño, de la acción?

V: Siento que las personas conectan con la palabra acción/desempeño con distintos ámbitos, por lo mismo quería profundizar en la palabra que utilizas: arte de acción/desempeño. Estoy muy impactada cuando hablas sobre los aspectos esenciales de ser un líder  – conexión, mantener la calma, la escucha – lo diferente que es cuando se habla en los medios de comunicación de liderazgo, se habla puramente de acción, de liderazgo orientado puramente a la acción, me gustaría que profundizaras un poco más sobre esto – has dicho que has hecho un estudio sobre las distintas cualidades que necesitas para ser un líder, me gustaría escuchar un poco más.

B: Recientemente he notados que hay un blog muy popular con 7.000 likes, y si bien recuerdo el nombre del blog era: “las 9 cosas que destruyen a un equipo exitoso”, y en el listado del autor  de estos 9 problemas, el primero en la lista era el ego, describiéndolo como que te volvías tan egocéntrico que te transformabas en un problema para tu equipo. Lo interesante es que en el artículo no se hablaba acerca de qué hacer con esto. Solo te daba una taxonomía sobre todos los problemas para que tú digas “si lo he vivido”. Pero ¿qué hago con esto? Son el tipo de tips y técnicas que son muy comunes hoy en día, y dices, ok reduzcamos el ego en el equipo o no seré un líder egocéntrico… pero ¿cómo lo hago? ¿Sé siquiera lo que es el ego como experiencia?

Se nos presenta entonces la pregunta ¿qué es el ego?, que pondría la atención en una conversación centrada en tu y yo en vez de nosotros por ejemplo – y no se trata de usar la terminología correcta, porque puedo decir que hablamos de nosotros pero claramente sigo hablando de mí – . Pero cuando solo miramos a estos momentos vivos, decimos que necesitamos hacer, necesitamos producir una escucha, una reacción en la otra persona – para esto necesitamos conexión– donde puedan confiar en lo que estoy diciendo – no enfocado en las palabras que estoy diciendo, sino en el futuro que propongo de una manera tal que quieran compartirlo conmigo. Que se sientan atraídos, que lo que digo tenga valor para ellos, un futuro con el cual están dispuestos a comprometerse. Por lo tanto cuando usamos la pregunta “cómo’” que es tan popular en nuestra cultura, si no tenemos el contexto adecuado, lo que vemos son todas estas técnicas y etapas y acciones a realizar. Pero si preguntamos ¿y cómo lo vas a hacer? ¿Cómo vas a estudiar un momento humano, a una persona en interacción con otra?, puedes ignorar lo que los cuerpos están haciendo – porque puedes encontrar muchos casos donde el lenguaje corporal lo es todo, por lo tanto no podemos ignorarlo. Puedes ignorar el contexto emocional porque tienes las palabras correctas, pero la emocionalidad que subyace nos va a delatar. Por lo tanto, estamos trayendo una perspectiva que va más allá del tipo de satisfacción de una idea interesante a la pregunta y cómo lo haces, en un momento humano con un ser humano real, que tiene un cuerpo y una emoción y un futuro y un trasfondo de interpretaciones. Y sí, ¡debes lidiar con todo esto!

V: Si, lo que me aparece es una idea en 2 dimensiones planas versus las muchas dimensiones y muy vivas que aparecen al estar atentos a la escucha y a la conexión, de estar conscientes de la inflexión de la voz. Por lo tanto, hay una cualidad que está y subyace, que es estar presente a todas las capas y las dinámicas que juegan en cada encuentro.

B: Así es, y nosotros hablamos de esto como tú sabes, de la cualidad del ser humano de ser un observador, qué es lo que vemos, a qué le prestamos atención. El liderazgo es visto como, ir a un taller, recibir un certificado y obtener un modelo de liderazgo y ya eres un líder. No iría donde un terapeuta para tener ese tipo de entrenamiento. Y cuál es la diferencia: el terapeuta ha invertido años en aprender las distinciones para estar consciente de aquello a lo que deben poner atención y aquello que deben mirar para lograr su propósito que es la sanación. El liderazgo es lo mismo – aunque aún no es considerado como una profesión, es considerado como un área temática – y yo sostengo que necesitamos ver cuáles son los estándares que nos lleven a profesionalizarlo, necesitas tener el vocabulario correcto, las distinciones correctas, debes poner atención a todas estas cosas. ¿Hay personas que realmente están comprometidas a elevar su impacto de liderazgo y están dispuestas a comprometerse en una práctica larga y profunda? Y otras  personas solo quieren resolver sus dolores con una serie de tips y técnicas, y esta es la elección que cada uno tiene disponible. Porque si vamos a hablar de liderazgo, la conversación es ¿A qué tenemos que prestar atención? ¿Cómo le ponemos atención? Por ejemplo en el tenis cuando me enseñas a cómo sostener la raqueta, y eso no me va a servir para salir a la cancha y producir el resultado que espero. Lo mismo con el liderazgo o las relaciones. Uso el término liderazgo, pero el liderazgo es finalmente tener las conversaciones para compartir un futuro con otra persona, no necesito tener un título o autoridad para estar en esa conversación, es una conversación muy humana.

Si empezamos a mirar desde este punto de vista, podría sonar un poco abrumador para algunas personas, desde el estándar de “dame el podcast de una hora o el blog de dos páginas”, pero si estás dispuesto a ver esto desde un dominio donde se abren posibilidades ciertas como ser un terapeuta… yo lo hago, e invito a las personas a que hagan esto y tenemos varias etapas donde invito a las personas a participar.

Me gustaría volver a dos de las preguntas que puse al principio de nuestra conversación, ya que siento que las respuestas que podemos comenzar a generar desde estas preguntas, son muy poderosas en cómo nos movemos en nuestras vidas y cómo afecta a nuestras carreras y nuestro liderazgo, nuestra habilidad de generar un impacto en el mundo.

La pregunta ¿Qué es ser humano? genera una repuesta, genera muchos tipos de respuestas. Pero la respuesta generativa que descubrí luego de décadas de trabajo, es reveladora para las personas, desde la cual pueden tomar acciones. Los seres humanos somos criaturas que cuidan, que les importan las cosas. La parte más importante de nuestras vidas, es aquello que nos importa, aquello que nos importa cuidar. Y déjame decirte por qué, esta es una conversación faltante en nuestra cultura. El cuidado ha sido puesto en una categoría junto con las emociones, y hasta hace muy poco considerado irrelevante – es interno, es personal, es tu problema, lo que quiero es producir los números – por lo que hemos tenido un foco externo orientado a la acción, desconectándolo con el mundo interior. Y este prejuicio, hace cientos de años en Europa y en un marco filosófico de conversación, las emociones eran llamadas pasiones, y luego tenemos la ascensión del racionalismo y la idea de desconectarlo de las pasiones por que estorban y seamos racionales, y tenemos cientos de resultados demostrados por la ciencia, donde no debes tener emociones.

Hoy sabemos que las emociones son importantes y reconocemos la inteligencia emocional y que nuestras acciones y resultados están moldeados por el contexto emocional, y estamos reintegrando esa sabiduría. Y el cuidado, para mí no es solo una emoción, es el estándar existencial que tenemos para nuestras vidas y nuestro futuro. Y déjame decir por qué lo digo. Cuando te sientes vivo, no hay solo una sensación de entusiasmo, hay algo significativo sucediendo. No puede haber significado sin cuidado, sin que te importe. Las cosas que suceden que no te importan, no tienen significado. Y de repente, me aparece una nueva pregunta: ¿Qué es lo que me importa de lo que hago? ¿Me he transformado en una unidad productiva, materia prima para ser usada, o soy un ser humano plenamente vivo? Si no estás conectado con aquello que te importa, es algo plano, aburrido y parece ser que es la corriente principal de como vemos el trabajo hoy. Y todo este hablar sobre comprometerse o no comprometerse… si no se comprometen es porque no les importa, ¡eso es todo! ¿Y por qué nos les importa? Porque nunca han tenido la conversación sobre aquello que les importa, aquello que quieren cuidar. No hay reflexión, no hay conexión con esto.

Es un nuevo punto ciego en nuestra cultura, no puedes generar valor sin cuidado “Hoy esto es muy valioso… pero no me importa”, no es valioso… no puede haber satisfacción sin cuidado, sin que te importe. “Es un resultado muy satisfactorio, ¡Pero no me importa!”… no es satisfactorio.

Saber qué es lo que nos importa cuidar, es fundamental en nuestros resultados en la vida y cómo los sostenemos, y por este prejuicio de exiliar a las emociones de nuestras acciones, aquello que nos importa cuidar ha sido dejado de lado.

El cuidado, aquello que me importa cuidar, tiene dos aspectos, por lo que mi invitación a quienes nos escuchan es ¡tómense en serio estas preguntas!: ¿Qué les importa cuidar? Probablemente la primera respuesta sea mi familia… y la pregunta adecuada sería qué es lo que amas. Pero ¿qué es aquello que te importa cuidar, qué hace que tu vida tenga significado? Que cuando llegues al final de tu vida puedas decir, tuve una buena vida, y esto solo puede suceder si te haces cargo de cuidar aquello que te importa cuidar.

El cuidado, cuidar aquello que me importa, es parte de la acción: si la mesera que te está atendiendo, obviamente está haciendo su trabajo sin demostrar ningún cuidado hacia ti, no será una experiencia muy satisfactoria, y esto es parte de la acción. Y tenemos una frase en inglés que es “cuidar de” (taking care), que es una descripción de una acción. ¿No es interesante? el cuidado (care) es un estándar para la calidad de un cierto tipo de acción. Todas las acciones, tienen un estándar de “cuidar de” o no… y este es el quiebre que tenemos. Vivimos en una cultura donde podemos desconectarnos de aquello que nos importa cuidar. Podemos dejarlo fuera, podemos no considerarlo como algo importante. Cuando hago la pregunta “qué es aquello que te importa cuidar”, a las personas que estudian con nosotros, la mayoría de ellos, no tienen una buena respuesta. Han sido criados en una cultura, en donde aquello que nos importa, no tiene importancia, no es parte de la acción. Y si eres un líder, solo logras un compromiso profundo y auténtico, cuando a las personas les importa y te van a seguir cuando puedan ver que a ti también te importa. Estamos mirando aspectos fundamentales del ser seres humanos en nuestras acciones, liderazgo y resultados en el mundo.

Si miras todos los quiebres que tenemos a nuestro alrededor – desde la crisis energética, la sustentabilidad, el terrorismo, la interacción personal de estar satisfecho o no satisfecho en el trabajo – si simplemente te preguntas, ¿qué es aquello que a la gente le importa cuidar? ¿Está claro aquello que a la gente le importa cuidar? ¿Se habla sobre esto? ¿Hay algún lugar donde negociemos lo que nos importa cuidar y cómo podemos hacerlo? Son conversaciones faltantes… todo termina en quien tiene o no la razón, y quien domina la conversación. Presento esto, como la iluminación de un punto ciego en nuestra cultura. Y para mí y para todas las personas que trabajan conmigo en aprendizaje ¡es un punto ciego en la vida! Tenemos este importante aspecto de nuestras vidas a lo que no estábamos poniendo atención – quizás entendemos el mundo, quizás ponemos atención, quizás vemos el fenómeno, pero no le damos la importancia que merece.

V: Cuando notamos nuestro “care “ individual, aquello que nos importa cuidar, conectarnos con aquello y darnos un poco de tiempo para volver a la noción de liderazgo, en nuestra comunidad, lo que imagino es la búsqueda del “care” colectivo y compartido, qué es aquello que a todos nos importa cuidar como comunidad.

B: ¡Absolutamente! Uno de los aprendizajes de nuestro viaje, a medida que hemos traído iluminación a las perspectivas de qué es aquello que es importante enfocar nuestra atención, podemos pensar en 3 dimensiones que siempre están presentes, en cada momento, en cada perspectiva, y en cada acción. Y hablo de:

  • mi = mi “care” (aquello que me importa cuidar).
  • nosotros = nuestro “care” (aquello que nos importa cuidar).
  • mundo = resultado de nuestras acciones

En el aprendizaje de liderazgo por ejemplo, trabajo en equipo, coaching, dinámicas relacionales, muestro que todos son parte del mismo espectro. Cada éxito, cada fracaso, cada quiebre, cada desafío, cada momento tiene a estas tres dimensiones sucediendo. Por lo tanto, el aprendizaje es rico. ¿Cómo estoy conmigo mismo en este momento?Las personas que nos están escuchando, ¿Cómo están con ustedes mismos? Están aburridos, están comprometidos… ¿qué está pasando con ustedes? Y esto es algo que nos pasa todo el tiempo. Como “nosotros” ¿cómo vamos con la creación de un espacio relevante aquí en nuestras conversaciones? ¿Empieza a hacerles sentido? Dicen, “oh, entiendo lo que dices” o “si veo algo aquí” o “quiero más, quiero pasar a la siguiente etapa en esta conversación”. Y el mundo, en esta conversación sería ¿y qué vamos a hacer con esto? ¿Una buena conversación es diversión? ¿Es un buen momento de una charla tomando un café? Yo las disfruto mucho por lo demás… pero cuando traemos a las personas al liderazgo por ejemplo y les preguntas, ¿sabes que la mayoría de las posibilidades que están disponibles para ti, no las ves, eres ciego a ellas? Si empiezas a mirar con nuevos ojos, con nuevas perspectivas, cuando aparece la iluminación, dejas de estar ciego. En ese momento se abren nuevas posibilidades, enfrentas este desafío de aprender – entender nuevos conceptos no será suficiente – ¿qué vas a hacer con esto, vas a aprender habilidades, vas a aprender a empoderarte a ti mismo con estas nuevas perspectivas? O ¿te vas a quedar tranquilo, solo con el entendimiento de una nueva idea?  Y ¿en qué contexto? Es tu vida de la que estamos hablando, no son solo ideas, no son solo acciones, es sobre qué es lo que quieres hacer con estas nuevas posibilidades. Esta es la estructura fundamental que tenemos como seres humanos y las elecciones que tenemos que tomar una vez que vemos que están disponibles para nosotros, cuáles son las elecciones del viaje de la vida, de vivir una buena vida, de ser tu mejor “tú mismo”. Una de las elecciones que la gente toma es “esto suena muy bien, pero estoy muy ocupado”-es también una elección- y dentro de esto, si entramos en el estado de animo de aprender, de curiosidad, de fascinación, estas no son preguntas que se satisfacen con un posteo en un blog, estas son preguntas con las que debemos vivir durante toda la vida ¿Qué es lo que me importa cuidar hoy? ¿Con qué estoy comprometido hoy? ¿Cómo quiero contribuir a los demás ahora? En vez de estar en un contexto donde digo, “tengo una hipoteca que pagar y un gran listado de cosas que hacer, quizás cuando me retire podré tener una vida”, esta es una historia trágica y es muy común.

Lo que estoy tratando de compartir en esta conversación, es el increíble poder que tenemos como seres humanos y que nuestra cultura no nos enseñó a estar conscientes y a poner atención a diseñar una vida, a escoger una vida, a decidir cómo queremos jugar en el espacio “nosotros” con las demás personas. Podemos llamarlo liderazgo, podemos llamarlo servicio, y el mundo en el cual vivimos junto a los demás seres humanos, es el producto de todas estas elecciones. Cómo voy a decidir elegir las posibilidades que yo tengo, la nueva consciencia que yo tengo, las nuevas posibilidades que yo tengo para crear nuevas conversaciones – porque todas las acciones están generadas en conversaciones previas – que puedo hacer yo para abrir las conversaciones necesarias  para tener una familia más amorosa, o una vida más satisfactoria, o una carrera más poderosa y con más alcance, o una mayor contribución en el mundo. Todo esto es posible en este contexto al cual llamamos “generativo”, y es sobre conectar con el derecho de nacimiento que tenemos siendo seres humanos y no llenarnos la cabeza con nuevos conceptos.

V: Muchas gracias Bob, ha sido una conversación exquisita y estoy feliz de que tu voz está en el mundo y que las personas tengan la posibilidad de escuchar estas preguntas tan inusuales y tan necesarias en nuestros tiempos, grandes preguntas que creo nos permiten movernos de nuevas maneras, que nos abren nuevas posibilidades, de cómo vivirnos nuestra propia vida en relación con otros seres humanos. Solo quiero expresar mi gratitud y chequear si hay algo más que quisieras agregar para compartir.

B: Si, si aquello que he estado hablando hoy, les resuena a quienes nos escuchan, si se dan cuenta que están conscientes de esta capacidad de generar que tenemos los seres humanos más allá de lo que crean posible, lo que quiero dejarles, es que esto no es sobre algo que debemos aprender o mejorar, ya somos generativos. Y si vamos contándonos la historia de que no lo somos, esto mismo es lo que generamos. Es imposible no generar o no crear como seres humanos, pero estamos ciegos a esto porque vivimos en la historia que son las circunstancias las que definen nuestras vidas y nuestras acciones. Pero si despertamos a ver que si somos generativos y nos hacemos responsables de aquello, tenemos gran poder para hacer nuevas elecciones, y va a ser más difícil tranquilizarnos a nosotros mismos al resignarnos con un “no puedo”. Si puedo, si podemos y si somos. Esta es la invitación que quiero dejarles a todos, a reflexionar, salir y crear un futuro, porque “somos” de todas maneras.

V: ¡Muchas gracias de nuevo Bob, que tengas un día fantástico!