Celebrando el Día Internacional de la Mujer - Newfield Global
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Celebrando el Día Internacional de la Mujer

08/03/16

Lili Bernal es Coach Ontológica, Consultora Organizacional Senior y directora del Programa El Arte del Coaching Profesional en México, con amplia trayectoria en el trabajo con mujeres. Ella junto a Mauja Figueroa es la creadora del programa Liderazgo Genuino que ofrece Newfield Network, el cual es un espacio que invita a ejercer liderazgo desde las habilidades femeninas que pueden despertar en las mujeres, integrando las dos fuerzas constitutivas: masculina y femenina, para poner las potencialidades del ser mujer al servicio de las necesidades organizacionales.

Hoy es un día para celebrar.

Hoy me siento más mujer que nunca.
Orgullosa de ser mujer.
Orgullosa de pertenecer al clan de las mujeres.
Me tomó años tener esta sensación de satisfacción con mi género, con mi biología, con mis habilidades, con otras mujeres, pues fui enseñada a valorar lo masculino sobre lo femenino.

Hoy me siento, vista, valorada, tocada y amada.
Inspirada por muchas mujeres con sus historias de vida.
He podido realizar sueños, emprender búsquedas personales, expresar mis dones y sacar mi propia voz.
Y sé que me quedan caminos amplios por recorrer.

Todo esto me pasa a mí y a mujeres de mi generación y las que vienen, gracias a las mujeres que estuvieron antes que nosotras. Mujeres atrevidas, prodigiosas, provocadoras de cambios. Y mujeres comunes y corrientes que vivieron cada época con lo que traía.

Mujeres que tuvieron que pasar por caminos más pedregosos que los míos para que hoy pueda expresarme libremente.

Sé que no todas nos podemos expresar tan libremente, existen muchas mujeres que aún no pueden escribir ni la primera frase con la que inicia este texto, no porque no quieran, sino porque no han podido.

Quiero reconocer y recordar hoy a las mujeres que me inspiran a ser mujer con todas sus letras y escojo además de mis amigas, mi hija, mi mamá, mis hermanas, a las que me invitan a escribir y a crecer.

Valoro a las mujeres que han tomado un camino  en las organizaciones, en la familia,  en sus comunidades. Mujeres anónimas y famosas. Mujeres delante y detrás de los oficios.

Hoy, después de una conversación inspiradora con una amiga,  acerca de los hijos, los viajes, los amores, los gozos y los aprendizajes, otra amiga curiosa pone en mis manos “La guerra no tiene rostro de mujer” de la premio nobel bielorrusa Svetlana Alexiévich. Svetlana, (que después de leerla ya es mi amiga, y yo le digo por su nombre a mis amigas),  dice refiriéndose a  la forma en que las mujeres que participaron en la guerra hablan de ella: “En lo que narran las mujeres no hay, o casi no hay, lo que estamos acostumbrados a leer y a escuchar: cómo unas personas matan a otras de forma heroica y finalmente vencen. O cómo son derrotadas. O qué técnica se usó y qué generales había. Los relatos de mujeres son diferentes y hablan de otras cosas. La guerra femenina tiene sus colores, sus olores, su iluminación y su espacio.Tiene sus propias palabras. En esta guerra no hay héroes ni hazañas increíbles, tan solo seres humanos  involucrados en una tarea inhumana. En esta guerra no solo sufren las personas, sino la tierra, los pájaros, los árboles, todos los que habitan este planeta junto a nosotros.” Svetlana trae esta conexión con la voz de las mujeres, el relato femenino que tiene el poder de tocar el alma en los momentos más áridos.

Hace un mes, leí de Rosa Montero su hermoso texto “La ridícula idea de no volver a verte”, donde cuenta a través de la historia de la increíble Marie Curie, su propia historia de duelo,  y a su vez, me conecta con los míos,  y ella dice : “la vida es tan tenaz, tan bella, tan poderosa, que incluso desde los primeros momentos de la pena te permite gozar de instantes de alegría: el deleite de una tarde hermosa, una risa, una música, la complicidad con un amigo. Se abre paso la vida con la misma terquedad con la que una plantita minúscula es capaz de rajar el suelo de hormigón para sacar la cabeza.”

Esa manera de mezclar la belleza y el dolor, el gozo y el llanto, la alegría y la tristeza son emociones que nos hermanan. Y en un día como hoy celebro la capacidad de volver arte nuestras emociones.

Volver nuestra forma de arreglarnos en el antiguo arte del adorno, volver arte nuestra manera de cuidar a otros ejerciendo liderazgos contenedores, volver arte nuestra fuerza para, como la Diosa Kali, acabar con lo que se tiene que acabar.

Mujeres, en el día internacional de la mujer celebro la belleza, la pasión y los dones de todas las mujeres.

Celebro las huellas que dejaron y las que hago con mi propio pie.

Celebro que lideremos cada vez más conectadas con nuestro ser genuino.

Celebro que podamos reunirnos a reír, conversar o solo ser escuchadas.

Celebro escribir inspirada por otras mujeres.