Emocionario - Newfield Global
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Emocionario

12/10/16

Mirada Cultural


Héctor Prieto
Ingeniero Comercial, Coach Ontológico formado por Newfield Network. Acreditado PCC, por la ICF.
Más de veinte años de trayectoria gerencial en empresas de servicio, docente universitario.
Coach consultor independiente en coaching organizacional e individual, mentoring y relatorías en organizaciones y empresas. Ha participado como coach mentor en Newfield Network.

Recomendación Libro:

Emocionario – Di lo que sientes…

Recuerdo, en alguna de mis primeras conversaciones de coaching, relatando lo que me pasaba con una situación, haber dicho “Es que eso me da mucha lata…” Y mi coach, desde su atento escuchar, me propone especificar qué era lo que estaba sintiendo y me invita a ponerle nombre a esa emoción.

Se había derrumbado mi comodín… Y tenía que empezar a buscar, específicamente, lo que me pasaba: me enoja, me aburre, me avergüenza, me cansa, me entristece, me resisto, me irrita, me genera culpa, me desalienta, me decepciona, me genera envidia… Que impacto, cuando pude distinguir en la palabra “lata” concretamente la emoción de la que hablaba.

También en mi vida de coach me ha tocado hacer esa pregunta a varios de mis coachees y he descubierto la existencia de un gran analfabetismo emocional. Muchos no conocemos el nombre concreto de lo que estamos sintiendo, tal vez sea que -durante nuestras vidas- no hemos recibido una adecuada educación al respecto y nuestro vocabulario emocional es reducido. Tampoco creo haber entonces aprendido de las sutiles distinciones entre una emoción y otra, solo las percibía como simples sinónimos: rabia – ira – furia – irritación.

Hoy puedo reconocer, por ejemplo, que también están definidas por un grado de tensión, por el juicio que las genera, por la explicación que me doy.

Por eso, por todo eso –y probablemente por otras mil razones que todavía no vislumbro- es mi feliz sorpresa al encontrarme en el mostrador de una librería madrileña con un texto, de elegante factura y diseño de libro infantil, cuya propuesta es educarnos emocionalmente.

Y no desde el control emocional, que he visto que aparece en gran parte de la literatura relacionada al tema emociones, sino que desde el aprendizaje, del reconocimiento, del ampliar mi vocabulario emocional, del distinguir lo que me pasa.

Este libro es Emocionario, editado por Palabras Aladas, con textos de Cristina Núñez y Rafael Valcárcel e ilustraciones de muy variados artistas y registros.

Cristina, co autora y además responsable de edición de Palabras Aladas, comentando el libro, nos propone “un viaje interior desde la infancia…”  Agrega   “… Los humanos viajamos mucho hacia fuera, tanto con el avión como con la mente, cuando leemos novelas y cuentos, o nos informamos sobre lo que ocurre en el mundo. En Palabras Aladas creemos que tenemos que aprender a cultivar también el viaje interior. De esa manera, podremos conocernos mejor, saber hasta dónde podemos llegar, averiguar qué deseamos y poder tomar decisiones sobre cómo queremos vivir. A algunas generaciones de adultos nos está costando mucho todo esto. Nosotros queremos ponérselo más fácil a los adultos de mañana”.

Entonces, mi propuesta es a leer, aprender y disfrutar de Emocionario. Aceptando la invitación que nos hace de conocer los cuarenta y dos estados emocionales que allí describe, con elegancia, dulzura, sencillez y profundidad.

Por ejemplo, nos dice: ¿Qué diferencia hay entre los celos y la envidia?

“Los celos te dificultan compartir aquello que consideras tuyo, como el amor a un ser querido. La envidia, en cambio, no nace de lo que tú tienes, sino de lo que el otro tiene: es la tristeza que sientes cuando alguien posee aquello que tú deseas”.

Y si aprendemos así a usar más que los pocos términos que conocemos para expresar nuestras emociones, quizás también podremos empezar a influir en los niños de nuestro entorno, en tanto que el ejemplo es su principal fuente de información.