¿Harto de la Política? ¿Y ahora qué vas a hacer? - Newfield Global
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¿Harto de la Política? ¿Y ahora qué vas a hacer?

12/07/16

¿Harto de la Política? ¿Y ahora qué vas a hacer?


Juan Vera es español, nacido en Madrid y residente en Chile desde 1994. Master en Dirección de Empresas. Certificado en coaching por el ACP de Newfield Group en 1993-94. Practitioner PNL por la Sociedad Chilena de Programación Neurolingüística y Certificado en Dirección por Valores por la Universidad de Barcelona. En el ámbito académico ha sido profesor de Habilidades Directivas, Liderazgo y Estrategia en diversas Universidades y Escuelas de Negocios de Sudamérica, España y Portugal. Fue cofundador, Presidente y Director General de la Escuela de Negocios ESDEN en Madrid, y entre los años 1975 a 1994 presidió un grupo empresarial en España vinculado a la educación y las nuevas tecnologías.

Todos los días y en todos los países del planeta aparecen motivos para el desencanto de la Política, también todos los días y en todos los rincones del mundo tenemos motivos para el repudio de quienes ostentan diversas formas del Poder, porque el poder, que permite alcanzar muchos sueños también permite el abuso.

Estás harto de la política, entonces ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a renunciar a vivir en sociedad? ¿Vas a quedarte al margen de las Leyes? ¿Puedes vivir sin incluirte en nada?

Si no vas a hacer ninguna de esas cosas significa que vas a seguir viviendo en un mundo que requiere normas de convivencia, leyes, acuerdos, que necesita tomar decisiones para regular actividades, para garantizar derechos y eliminar obstáculos que impidan el desarrollo de los proyectos que por ser humanos, por pensar, por querer estar con otros y lograr nuestros propósitos tenemos.

Visto así, hay algo incongruente ¿No te parece? Porque la Política precisamente se encarga de todas esas cosas que requerimos para vivir en sociedad. Es distinto reconocer la mala calidad de la política que renunciar a ella, huir de ella como si de esa forma nos salvásemos de su efecto. Muy al contrario, siempre que dejamos un espacio otros lo ocupan y si seguimos formando parte de la sociedad civil, solo lograremos colocarnos en el papel de víctimas.

Desde luego eso nos permite quejarnos, acusar, autoexculparnos. No nos salvaremos; probablemente las futuras generaciones culparán a nuestra apatía del futuro que les llegue, más que a quienes gobernaron.

Y hablar de Política no es lo mismo que hablar de partidos, o de cargos públicos, mas bien hablamos de la capacidad de establecer conversaciones relevantes entre los distintos  actores de la sociedad, de este mundo atomizado en el que la tecnología ha introducido nuevos equilibrios y posibilidades, las empresas tienen un gran poder, los medios de comunicación establecen las interpretaciones que determinan muchas cosas, las marchas pueden paralizar un país, las comunidades pueden echar atrás un embalse, una central eléctrica. Parece que hay muchos tipos de poder.

Si estamos hartos de la Política es porque no nos gusta el mundo que la mala política está construyendo y eso parece querer decir que nos gustaría otro ¿Quién lo va a construir? ¿Nos damos algún papel en eso o tampoco? Porque construirlo significa levantar una buena Política y es en esa tarea en la que pensamos que los coaches podemos ser un inestimable apoyo para consolidar nuevos liderazgos entre quienes no están dispuestos a ser cómplices pasivos de lo que criticamos, a acompañar a quienes tienen responsabilidades de legislar, de gobernar central, regional o localmente, a quienes dirigen organizaciones y empresas que pueden lograr colaboración y armonía con las comunidades, en vez de enfrentamientos, a los jóvenes que quieren ser protagonistas de su futuro, a las asociaciones que plantean un mundo de posibilidades, a una larga lista de personas con esperanza.

Cuando terminamos nuestra formación los coaches solemos pensar que podemos ser articuladores de las conversaciones que cambien el mundo ¿Ya no creen en eso? Yo todavía sí.

Juan Vera