Podcast con Anna Chitty - Newfield México
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Podcast con Anna Chitty

31/01/17

¿Cómo podemos transformar un desafío en un portal de revelaciones?


En este podcast, Anna Chitty comparte poderosas distinciones y prácticas que podemos utilizar en nuestro coaching y en nuestras vidas. Anna nos guía en una exploración de 5 habilidades esenciales: presencia, dinámicas de campo, escucha, reconocimiento y conversación. Luego explora cómo reconocer los distintos estados del sistema nervioso – y por qué son importantes. Es una oportunidad única para experimentar estas hermosas prácticas basadas en una profunda sabiduría. Anna Chitty ha dirigido programas sobre el cuidado del cuerpo y de la mente desde 1982. Durante los últimos 20 años ha sido la co – fundadora de la Escuela de Estudios de la Energía de Colorado en Boulder Colorado, y ha sido la directora y profesora líder del Programa de Entrenamiento de Terapia Biodinámica Craneosacral de dos años de duración. También dicta muchos otros programas de entrenamiento avanzado, incluyendo un entrenamiento de Coaching de Polaridad para la Vida, y un entrenamiento llamado “el cuerpo en el ser” con el Doctor Raymond Castellino. Ella trae sus habilidades de la Experiencia Somática, Trabajo Pre y Perinatal, apego y vínculo y el Enfoque Diamante en todo lo que ella hace. Tiene una consulta privada en Boulder.

V: Nuestra invitada del día de hoy es Anna Chitty; ella se ha apasionado y ha dirigido programas sobre el cuidado del cuerpo y de la mente desde 1982. Durante los últimos 20 años ha sido la co-fundadora de la Escuela de Estudios de la Energía de Colorado, en Boulder Colorado, y ha sido la directora y profesora líder del Programa de Entrenamiento de Terapia Biodinámica Craneosacral de dos años de duración. También dicta muchos otros programas de entrenamiento avanzado, incluyendo un entrenamiento de Coaching de Polaridad para la Vida, y un entrenamiento llamado “el cuerpo en el ser” con el Doctor Raymond Castellino. Ella trae sus habilidades de la Experiencia Somática, Trabajo Pre y Perinatal, apego y vínculo y el Enfoque Diamante en todo lo que ella hace. Tiene una consulta privada en Boulder.

Bienvenida Anna ¿Cómo estás?

A: Muy bien, gracias Verónica, contenta de tener un tiempo para conversar.

V: Es un placer y un honor tenerte aquí y muchas gracias por compartir tu tiempo con nosotros.

Hoy me gustaría comenzar indagando sobre tu mirada a los procesos de transformación, me gustaría que profundizáramos un poco en este tema.

A: Ok… creo que de todas las distintas cosas que he estudiado y todo el tiempo que he pasado trabajando con personas, lo que más me interesa es ¿cuál es el proceso de transformación mismo? y encuentro sorprendente que cuando las personas llegan pidiendo ayuda, llegan con una sensación de que hay algo de lo cual carecen. Y la cosa increíble que parece suceder durante el proceso, es que al darle un tiempo, un poco de indagación y curiosidad esta sensación aparece y se revela desde lo interno de cada uno y no desde lo externo, mostrándose como una experiencia interna que es lo contrario de lo que se siente como una “carencia” que es algo de afuera que no tengo. Creo que esto es muy interesante. ¿Te hace sentido?

V: Si, en nuestra tradición como Newfield, hablamos sobre los discursos culturales y notamos que en los Estados Unidos, hay una fuerte conceptualización sobre la noción de carencia, o sobre la falta de autoestima o falta de algo y sé que tu trabajas en los estados unidos por lo que siento que es muy pertinente, me hace sentido.

A: Es muy interesante ya que sabemos que está todo dentro de nosotros pero está encubierto, por lo tanto igual tenemos esta sensación de que hay algo que nos falta y creo que esto es algo que tiene que ver con la cultura occidental. Es interesante cómo estamos entrenados para mantenernos lejos de esa sensación, desarrollando aspectos de nosotros mismos para no sentir esa sensación. Si pudiéramos quedarnos en ese sentimiento, en esa experiencia que está ocurriendo en ese preciso momento, con curiosidad… ya solo con el hecho de permitirnos que suceda, comienza a desplegarse… se transforma de hecho en el portal… y esto es lo que encuentro fascinante, que aquello que pensamos que es un problema, es justamente el portal de la revelación de quien realmente somos. Y la gran curiosidad que se abre en el momento del despliegue, del descubrimiento, es lo interesante de que así ocurra, y nos lleva justo donde pensamos que no estamos. Esto es una parte fascinante de aquello que he descubierto a través de los años trabajando con personas.

V: ¡Me encanta lo que dices, mi cuerpo también se entusiasma! Siento que cuando enfrentamos aquello que tememos o aquello que evitamos, hay una apertura que no sería posible sin dicho enfrentamiento, y entramos con una valentía curiosa y asombro a lo desconocido, y esto nos permite movernos en un territorio completamente nuevo.

A: Si, que no habríamos soñado que fuese posible… estamos tan enfocados en aquello que tememos pero al mismo tiempo tampoco lo enfrentamos… lo evitamos, giramos en torno, tenemos creencias y sentimientos sobre aquello, pero el “sentarnos en aquello”, no es generalmente lo que creíamos que sería, y en ese momento comienza a abrirse todo un nuevo territorio que no conocíamos. Creo que el solo hecho de permitirnos el “estar con” – término con el cual algunas personas se refieren a ese momento de enfrentar aquello que tememos y evitamos y que creo que es muy acertado-, nos abre la posibilidad no solo de provocarnos diversas emociones que expresamos, o las explicamos, o las dramatizamos. Cuando nos “Sentamos en aquello” hay algo muy poderoso que surge en la presencia cuando estamos inmersos en aquello, lo que significa que de hecho estamos en el presente con aquello y no en el pasado, y a menudo nuestro cuerpo trae los recuerdos del pasado, y se siente como si fuera ahora porque está en el cuerpo, pero es el cuerpo que tiene una memoria somática impulsiva que creemos real. Es muy interesante cuando podemos apoyar, ya que muchas veces se necesita el apoyo de otro, para poder sentir curiosidad, sin juzgar, y sentarse con aquello, se vuelve algo que pensamos sería horrible, y generalmente no lo es. Cuando realmente estamos seguros que estamos allí, es una diferencia tan distinta y tan sorprendente… y se nos abren aquellos territorios y campos que realmente buscábamos… buscábamos siempre en los lugares equivocados, y estaba justo ahí mismo, en medio de los sentimientos más difíciles de enfrentar.

V: Quisiera destacar dos de los aspectos que mencionas: uno es la sensación de “estar con aquello” y mi primera pregunta es sobre prácticas para lograr estar allí. En tu experiencia y con tu historia ¿cuáles son los caminos más prácticos para llegar a ese punto?

A: Tenemos algo que llamamos las habilidades profesionales y esa es una gran parte de como cultivamos la capacidad de estar en el momento presente, en lo que está sucediendo ahora mismo y no negarlo o estar fantaseando sobre otras cosas. La habilidad profesional número uno es la del centramiento y fundamento donde simplemente permitimos y establecemos que suceda… ¿puedo guiarte en una práctica, sería útil para ti?

V: Si, absolutamente.

A: Ok, simplemente siente tu asiento, tu silla o donde estés sentada, fíjate en los detalles, siente si estás más inclinada a la izquierda o a la derecha, o estás pareja, siente como estás en contacto con el asiento y cómo este está en contacto con el suelo, siente como el suelo sube a encontrarse contigo, siente que estás sostenida por ese suelo y deja que la gravedad se apodere de ti. Mientras más específicamente sientas ese contacto, mientras lo hagas con una atención plena, mientras más actives la corteza prefrontal, lo que es muy bueno, ya que nos trae al presente al aquí y el ahora, vas a empezar a sentir que te hundes en el asiento… este es el elemento tierra… puedes dejar que tus ojos miren alrededor y que encuentren algo que disfruten mirar. Quizás es un árbol, o una foto o el cielo o lo que sea… y pregúntate que es lo que disfrutas a mirar aquello. Es el color o la forma, la luz y la sombra, el movimiento… y deja que esa apreciación suceda… y luego mira hacia atrás para observar tu asiento… lo estás sintiendo, el sentido del tacto, la sensación y lo estás mirando al mismo tiempo. Y puedes ir turnándote entre ver y sentir… y con el tiempo esta práctica, te va entregando la capacidad de estar siendo y estar viendo simultáneamente. El ver te mantiene orientado en el ahora y esto te permite orientarte a lo que estás sintiendo. Cuando intentaos estar realmente “con” algo, por ejemplo con un sentimiento difícil en tu corazón, puede suceder que llegues muy cerca de este, y perderte en este y quedar abrumado, o quedar muy distante de el para poder comprometerte con sabiduría. Y este equilibrio entre estar siendo y estar viendo, que es una de muchas posibilidades, en el equilibrio entre ambos, la integridad de ambos, comenzamos a ser capaces de estar, de encontrar la manera de estar con algo difícil, con espacio y con compromiso. Con contacto… estamos en contacto con nuestra experiencia, al mismo tiempo que le damos espacio. Por lo tanto la experiencia de estar sentados, nos ayuda a entrar en contacto con nuestra experiencia ya que es neutral, y el mirar afuera nos ayuda a darnos el espacio. Y cuando tomamos contacto con esto, podemos conectarnos con un lugar de nuestro corazón que se siente sensible, o un lugar en nuestro estómago que está presionado, y podemos sostenerlo con cierto contacto y espacio.

Nuestra segunda habilidad profesional, son las relaciones, en este caso la relación con nosotros mismos. En el ejercicio o práctica con otros, tenemos relaciones con otros. Solo notemos el efecto de sentir y mirar… y notemos cual es el efecto en el cuerpo… y generalmente hay una especie de asentamiento que sucede. Y algunas veces es útil para hacer contacto con nuestro vientre, relajando el vientre… y ese lugar comienza a ser mirado de una manera distinta. Una vez que entramos en una sensación de asentamiento, podemos comenzar a notar nuestro centro, relacionándonos con nuestro centro, y podemos comenzar a ir y venir entre lo que vemos afuera y lo que sentimos en nuestro centro, yendo hacia afuera…volviendo hacia adentro… a esto lo llamamos pendulación. Esto puede ayudarnos a darnos espacio en el proceso, para no estar sólo enfocados en nosotros mismos. Y en este arraigamiento, comenzamos a ir más despacio, y comenzamos a sentir nuestra relación a un ritmo más lento y más profundo en el cuerpo. Un ritmo en el cual podemos enfocarnos es la respiración – muchas tradiciones hacen esto como una manera de centrarse – para estar más presentes, más conscientes del cuerpo y del aquí y el ahora. Hay ritmos más profundos que se tornan más lentos… se expanden y contraen como la respiración, pero mucho más lento y es universal para todos nosotros. El ritmo respiratorio, es distinto para todos dada la experiencia personal de cada uno, podemos respirar más rápido, más corto o más lento. Los ritmos profundos, tienen consistencia con estos, y en niveles más profundos, estamos todos en el mismo ritmo que es universal para ti y para mí. Cuando entro en una relación con esto en mí mismo, es mucho más fácil estar con lo que sea que esté molestándome, estar con aquello. Cuando logro entrar en una relación con esto en mí mismo, es mucho más fácil verte y sentirte a ti o al otro. Y le permite al otro, entrar en una resonancia con este nivel más profundo también. Y cuando logramos esto, somos capaces de crear una sensación de resonancia entre nosotros. Y se nos hace mucho más fácil estar con lo que sea que aparezca.

Como estuvo esto para empezar.

V: ¡Maravilloso! Quisiera retroceder un poco a la habilidad profesional número uno. Mientras hacía el ejercicio estaba sentada afuera y apenas dijiste que empezara a mirar algo, comencé a observar la belleza de la luz y como penetraba las hojas con el movimiento del viento, y el sentido de apreciar la belleza de la vida. Y lo otro, el ir más despacio hasta poder realmente apreciar la belleza de lo que me rodea, y también el sentido de proximidad que mencionaste, cuando estamos demasiado cerca de la emoción y no hay espacio como para poder tener una perspectiva, o esa sensación de estar demasiado lejos… me encanta esta noción de distancia… podrías profundizar más sobre esto… ¡me intriga!

A: Hablamos mucho sobre esto en las relaciones con otros y en muchas otras disciplinas en las que trabajamos con personas, observamos que si te acercas demasiado, la persona te va poner resistencia, y si estás demasiado lejos, la persona se va a sentir perdida. Hay un lugar al cual llamamos el punto exacto, que es el lugar preciso donde la persona se siente en contacto contigo y al mismo tiempo siente espacio. Lo mismo aplica con nosotros mismos. Si hay un sentimiento difícil con el cual estamos luchando, si nos acercamos mucho, podemos perdernos en él, identificarnos demasiado con el llegando a pensar que es lo que somos, quedando entrampados en él, perdiendo la perspectiva del presente, del aquí y el ahora. Cuando nos quedamos entrampados en algo y quedamos girando alrededor, cuando estamos demasiado cerca perdemos el sentido del ahora. Cuando miramos afuera, y vemos algo que apreciamos, y nos asentamos y bajamos el ritmo, esto nos hace recordar quien realmente somos. Y desde allí hacemos contacto con algo doloroso, podemos sostenerlo sin tener que acercarnos demasiado, sin identificarnos con él y sin pensar que esto es lo que somos.

Y por otro lado, pasamos la mayoría del tiempo evitándolo, construimos barricadas físicas mentales y emocionales entorno a esto. Cuando estamos muy lejos hablamos “sobre aquello”, cuando realmente deberíamos dejarnos descansar en aquello. Por lo tanto, este mirar fuera, nos da esta sensación de espacio para sostenerlo, y el arraigarnos en el suelo, el tomar consciencia de estar sentados en nuestra silla, nos da un piso para sostenerlo de una manera de no quedar muy lejos de aquello. Si nos alejamos mucho, podemos comenzar a baipasearlo, podemos pasar a otros estados más amplios y olvidarnos de aquello, pero si lo digerimos y metabolizamos, se revelan sus dones. Solo se requiere el correcto contacto con aquello. Si nos acercamos demasiado, no lo apreciamos al igual que si estamos demasiado lejos. Necesitamos una especie de equilibrio entre compromiso y perspectiva. No sé si esto responde exactamente a tu pregunta.

V: ¡¡Si gracias!!

A: Es una sensación muy específica, ya que cuando realmente haces contacto con aquello, se convierte en algo muy interesante. Ya no es algo de lo cual te quieres deshacer, o entender o que te avergüence, es algo que se convierte en interesante y atractivo que nos provoca curiosidad. Todas estas son cualidades de la corteza prefrontal, y hay empatía también, que también es prefrontal. Estamos mirando como comprometer esa parte de nuestro cerebro para poder sostener aquello que está molestándonos en el sistema límbico. Es otra forma de mirarlo desde la perspectiva neurobiológica, para decir que cuando estamos en contacto con aquello, está vivo, está fresco y es revelador y se siente como que no quisieras estar en ningún otro lugar…el estar ni muy cerca ni muy lejos, te permite no sentir que estás empantanado, o avergonzado o lo que sea…es liberador!

V: ¡Si! Lo que me sigue apareciendo es la intriga, ¡estoy fascinada con esto!

A: Si… y generalmente tenemos esa sensación de vergüenza, de que no debería estar pasando por esto, o sintiendo esto, y cuando entras realmente en contacto con aquello, se torna muy fascinante! Es como pasar a través de los cardos que rodean el castillo de la bella durmiente, es como la misma sensación de cuando llegas a ella…es muy fascinante, y vivo y fresco y nuevo. Hay mucho asombro en esto, fascinación.

V: Es una sensación de apertura de ojos, oídos, narices, corazón, una sensación de apertura amplia para estar con y en aquello.

A: Si, y es algo que está libre de juicios, es un despertar ahora, de la experiencia del ahora, y tiene la cualidad de autenticidad porque es ahora, auténticamente ahora, es algo irresistible, es lo que todos realmente queremos, tener esa nitidez de estar realmente despiertos ante la experiencia que sea, ahora mismo. Y es la cualidad del ahora la que da el equilibrio de aunar el sufrimiento del pasado, sin dejarlo atrás sino honrándolo completamente. No es dejar atrás el dolor y el sufrimiento, sino sostenerlo de tal manera que pueda desplegarse en el ahora de una manera autentica y real.

V: Podemos practicar las habilidades profesionales contigo mismo y con tu propio mundo interior, y también con otro, con otro ser humano, por el bien de otro.

A: Si, lo sabes en ti mismo y también el ritmo profundo que es muy muy lento y sucede la expansión y la contracción todo el tiempo a toda cosa, no solo a ti ya a mí, sino a las plantas, los árboles, los pájaros, todo respira con el mismo ritmo lento, la misma inteligencia lenta. Cuando empezamos a sintonizarnos con esto, cuando lo hacemos con otro, nos da un piso o una base que permite sostener que el otro sea capaz de encontrar su equilibrio… esa es la palabra que quiero utilizar, equilibrio, ni demasiado lejos ni demasiado cerca. Y en el punto de equilibrio, las cosas comienzan a abrirse. Por lo tanto el ritmo más lento, ayuda a sostener, aunque estés hablando rápido, pero sintiendo un ritmo a un paso más lento, sostiene y apoya al otro para que encuentre su estado de equilibrio con su propia experiencia. Y la belleza sucede cuando comienza a ser su propio terapeuta, desde ese momento y es capaz de contártelo desde la autenticidad de su propia experiencia en ese preciso momento y me encanta eso!

Para mí el trabajar con otros es ayudar juntos a encontrar ese punto exacto, con uno mismo, juntos y con quien sea que llegue.

V: Tenemos entonces la primera habilidad profesional, la de encontrar tu asiento, de asentarte y mirar afuera, y la segunda, que tiene más que ver con el ritmo, y encontrar ese ritmo universal…

A: El segundo tiene que ver también con a prender a ver desde el corazón, y que es también parte del primero, ser desde el corazón. Mientras miras afuera, desde donde estás sentado, puedes sentir el arraigo al suelo, y el mirar, proviene del corazón, y se produce una aceptación incondicional del otro, de uno mismo y del otro en ese momento. Y se produce el sentimiento de aceptación en el corazón, que es una gran parte de cómo “estar con”, con aceptación.

La habilidad profesional número dos, es cómo desarrollamos un campo relacional y como ayudamos a ese campo para tener acceso a una inteligencia más profunda, en ambos, en ti y en mí.

V: En Newfield hablamos del espacio sagrado, del contexto y también hablamos de la resonancia límbica y la regulación límbica, podrías conectar un poco estos conceptos con los que tú estás utilizando?

A: Por supuesto…es la resonancia límbica, es el espacio sagrado, es el territorio de la resonancia que está en contacto con la inteligencia profunda que está en todo y hay una sacralidad en aquello, por lo tanto es muy similar, tal vez visto desde otro enfoque para mirar lo mismo. Lo importante es la correcta relación de no estar muy lejos o muy cerca de nuestra atención, y que nuestra atención se mueva desde nuestro corazón no desde nuestros ojos. Esto permite la apertura del territorio o campo.

V: ¿Cuál es tu definición de territorio o campo? ¿Cómo sostienes este término?

A: Cada cosa que existe, necesita de un campo o territorio que lo traiga a la existencia, necesita un campo de electricidad un campo eléctrico para poder suceder, cada átomo es un pequeño territorio en miniatura. Un átomo está compuesto por un electrón, un protón y un neutrón. Si quieres ver un átomo del tamaño de una pelota de béisbol, necesitarías que la pelota de béisbol fuese del porte de la tierra, es una gran magnificación, más allá de lo que nuestra mente pueda imaginar. Y si quisieras ver cada una de las partículas atómicas, que están dentro de la pelota de béisbol del tamaño de la tierra, serían del porte de una uva. Y luego tendrías que magnificar la uva al tamaño de un estadio de fútbol. En la línea central estarían el protón y el neutrón y en la zona de anotación estaría el electrón. El protón y el neutrón del tamaño de un grano de arena, y el electrón del tamaño de una partícula de polvo. Y ese electrón está girando tan rápido alrededor del protón y el neutrón, giran tan rápido, que pareciera que fueran algo redondo, pero no lo es, son solo una partícula de arena y una partícula de polvo girando la una alrededor de la otra, pero crean un campo, un efecto de campo, con una carga positiva, negativa y neutral.

Cuando tenemos una diada de dos personas, tienes a una persona y a la otra persona, que serían los dos polos, y lo que puede comenzar a generarse es un campo, y lo que pueda entrar en este campo es una tercera presencia, algo neutral que mágicamente aparece entre las dos personas, por el campo en el que se encuentran. No sé si será una buena descripción de campo!

V: Si me encantó, estaba contigo imaginándome todo cada vez más grande! Me recordó a que en la medicina china, hablamos de los tres espacios. Esto se refiere a que cuando dos personas se juntan y baila, la danza sucede y este sería el tercer elemento, así que es muy bello tener dos experiencias similares desde dos distintas perspectivas y como se articulan las distinciones.

A: Tiene que ver con nosotros mismos… comienzas sintiendo tu asiento, te centras, abres el espacio de tu corazón, miras desde tu corazón hacia afuera y ves el árbol, una nueva presencia comienza a aparecer. Si puedes estar contigo mismo y con el otro en ese punto exacto, observando desde el corazón, centrado en ti mismo, y el otro en sí mismo, otro tipo de presencia comienza a aparecer… y es un tipo de magia. Y pasa sólo contigo mismo. Cuando describías la luz en las hojas, hay una cualidad distinta que se comienza a percibir. Están siempre allí los mismos principios.

V: Es la manera en la que el amor sigue apareciendo.

A: Es la aceptación incondicional, el amor por ti y por el otro y los sostiene a ambos… este sería el campo. Es la definición que se me ocurre al momento para describir lo que es campo o territorio para mí, imagino que habrán otras pero en este momento no se me ocurre!

V: Muchas gracias Anna estuvo muy buena la descripción!

Nos decías que había 5 habilidades profesionales de las cuales ya miramos dos.

A: Si. La tercera, es cuando ya hay un asentamiento en el campo relacional, cuando se desarrolla el campo, el espacio que hay entre tú y la otra persona, ya no te está separando, te está conectando. Luego tienes la sensación que están ambos en algo juntos, son dos polos del mismo campo, y ese espacio los está conectando ahora, no separándolos.

V: Y no estando estáticos, hay una sensación de movimiento.

A: Si, y de intercambio y mutualidad. Es para mí como un contraste, algo que cuando se establece, comienza a abrirse, por lo que la siguiente habilidad es la escucha, la habilidad de la escucha. Todo esto necesita ser escuchado. Al escucharse, las personas comienzan a verse reflejadas y pueden verse a sí mismas más claramente. En el trabajo craneal, es poner tus manos con las de otra persona en este punto del proceso y sólo escuchar. El escuchar es apreciar lo que sea que estemos escuchando.

La habilidad profesional número cuatro, es el reconocimiento, comenzamos a reconocer cosas. Si como profesionales, queremos ser neutrales, y espejos para que el otro pueda verse reflejado, lo primero es con neutralidad y lo segundo con reconocimiento. Reconociendo cualquier diferencia.

Y finalmente nos movemos a la conversación. Hay una conversación de ida y vuelta en la cual la sabiduría comienza a revelarse a través de esa conversación.

V: Volviendo a la habilidad del reconocimiento, ¿podrías profundizar un poco más en este aspecto?

A: Si, diría que en el contexto en el cual hemos estado conversando – ya que hay muchos contextos para esta habilidad – es la habilidad de reconocer si la otra persona está conectada en su experiencia o no, y si yo estoy conectado en mi experiencia o no. Es reconocer la habilidad en mí para poder reconocerlo en el otro. Cuando una persona está en su experiencia, no hay nada que deba ocurrir, ya que se va a desplegar en ellos mismos, su sabiduría o lo que sea que quieran saber, vivir, sentir o entender. Y nuestro reconocimiento sucede en la conversación, como también la guía o la ayuda para esa persona. Lo otro es reconocer también si esa persona puede en este momento estar en su experiencia, porque quizás, no pueda. A la larga lo podrán hacer, pero quizás en ese momento es un poco demasiado, o hay un gran miedo o mucha resistencia. En este punto, si se pone así de difícil, el poder reconocer los estados del sistema nervioso es de mucha ayuda para entender que está sucediendo en el sistema nervioso autónomo en ese momento. Porque quizás esa persona está pendulando en el estar con aquello, se acerca y se aleja una y otra vez. O este flujo puede ser la capacidad de aumentar la posibilidad de finalmente lograr estar con aquello. Este es un ejemplo de la habilidad de reconocimiento. “Cómo se ve el sentir”…y me gusta usar estas palabras juntas…”ver, sentir”. Cuál es mi experiencia cuando el otro está en su experiencia. Puedo saberlo a través de mi propia experiencia. Y cuando estamos en un campo de resonancia juntos, lo voy a sentir en mi cuerpo porque voy a estar resonando con aquello. No va ser una percepción a través de los ojos, será una sensación de saber, estando desde la percepción del corazón y del cuerpo. Estamos justo en ese borde vívido o estamos muy cerca en el o muy lejos en el o muy atrás de el como para poder involucrarnos con la magia que allí es posible.

V: Suena muy kinestésico.

A: Es visual también, pero ayuda mucho si es visual y kinestésico. Y auditivo. Están todos involucrados allí. Pero muchas veces cuando las personas tratan de estar con algo y se acercan mucho, comienzan a activarlo, es muy útil poder reconocer y ayudar a la persona a pendular… trabajar de una manera más delicada, cómo tocarlo, como alejarse, como volver a acercarse y alejarse de nuevo. Es una herramienta muy importante, sin ella podríamos presionarnos mucho a nosotros mismos o a otros, y a forzarnos a estar con algo, y cuando estamos forzándonos, significa que estamos demasiado cerca. Como nuestro corazón se muestra desde allí. La capacidad de reconocer los estados del sistema nervioso central de manera kinestésica, visual y auditiva, creo que es muy valioso.

V: ¿Podrías hablarnos sobre las distinciones que manejas de los estados del sistema nervioso autónomo?

A: Uno de los mapas principales que usamos es el de Steven Porges quien nos explica que el sistema nervioso automático -que aquel que funciona de manera automática – es el que nos hace respirar toda la noche. Y cuando estamos “en la ventana” como dice Dan Siegal – él le llama la ventana de la tolerancia, a mí me gusta llamarla la ventana de la presencia porque es donde estamos presentes – estamos en lo que Steven llama el sistema nervioso social. Dice que no sólo hay un sistema simpático y parasimpático, sino que existe también el sistema nervioso social, que es una rama del nervio vega. Básicamente hay un sistema de compromiso social que se ha desarrollado en los mamíferos en su evolución. Y nuestra respuesta más primitiva es parasimpática, como las respuestas más simples a las cosas. Lo parasimpático son organismos simples que solo se alimentan y excretan y que no tienen brazos y piernas aún. Y luego a medida que se fueron desarrollando y tuvieron brazos y piernas, con la capacidad de volar o pelear se desarrolla el sistema nervioso simpático, luego del parasimpático. Y cuando llegamos a los mamíferos que cuidan a los más pequeños ya que son vulnerables por una período mayor de tiempo que los reptiles, se desarrolla este sistema nervioso social. Y es la capacidad del sistema nervioso más evolucionada. Cuando estamos en la ventana de la tolerancia, somos capaces de procesar, – o en la ventana de la presencia, porque creo que cada cosas que traigas a la presencia se revelará, abrirá y transformará -. Y me encanta el termino transformar porque significa cambiar de forma, realmente cambiamos de forma. Y cuando estamos en la ventana de la presencia, está el proceso sucediendo y podemos estar en nuestra experiencia en la ventana, y las cosas comienzan a desplegarse, clarificarse y a abrirse. Y hay una sensación de ser capaces de comprometernos con nuestro entorno de manera simultánea, es uno de los contrastes que suceden en la ventana, es la capacidad del sistema nervioso social que está disponible, y podemos comprometernos con nuestra experiencia en el presente, ya sea nuestra experiencia con el mundo, nuestra experiencia interna o con otros. Y tenemos esa capacidad. Dentro de esto tienes el natural ascenso y descenso del simpático, que es el movimiento a la acción, y el parasimpático que es el ajuste natural asentamiento, la fase de reposo. Todos durante el día tenemos estos ciclos, de contracción y expansión, tenemos momentos de actividad donde estamos curiosos, con ganas de hacer cosas y otros momentos donde queremos descansar, tomar una siesta o leer. Todo esto ocurre en el rango normal de los sistemas simpático y parasimpático, en la ventana de la presencia del sistema de compromiso social. En ese momento somos capaces de reconocer la ventana donde las personas pueden estar con su experiencia y profundizar, desplegarse, transformarse, revelarse como tu decías nuevos territorios, nuevas posibilidades. Sin embargo, cuando tratamos de salir de la ventana, algunas cosas parecen ser demasiado difíciles, y nos aparecen muchos miedos, sintiéndonos más seguros en el pasado, podemos entrar en una fase de mayor activación del sistema nervioso simpático que nos sube hacia la curva y nos pone en el borde de la ventana. Y en el borde de la ventana, somos menos capaces, y seguramente necesitaremos ayuda para poder estar en nuestra experiencia. Sucede que las personas aceleran, y puedo verlo en mi misma cuando hablo de esto, y lo que hago es reconocerlo, y al hacerlo, bajo las revoluciones un poco. Hago una pausa, miro a mi alrededor, siento mi silla, miro los árboles y vuelvo a llevarme a mí misma a la ventana. Así que es necesario un poco de reconocimiento.

Así que parece ser que cuando las personas salen a la ventana llevando la delantera, la frecuencia cardíaca sube, la respiración se hace más rápida, la energía comienza a abandonar el sistema digestivo y los demás órganos, para ir a los músculos, a los brazos y a las piernas, para estar preparados ante a una amenaza, es una respuesta corporal a una amenaza. Pero algunas personas tendrán una sensación de respuesta a una amenaza en una situación donde no hay amenaza, como una sensación de un apretón en el corazón, porque el corazón guarda la memoria de cuando sí estuvo amenazado. Es un aumento de cortisol y adrenalina, y muchas veces las personas empezarán a girar entorno a emociones, pensamientos, creencias, miedos, sin poder encontrar el lugar natural de descanso y de bajar el ritmo. Y si esto continúa por un período de tiempo sostenido, el sistema parasimpático aparecerá para congelar toda esa energía, para sostenerla. Porque si empieza a sentir que es abrumador, el sistema comenzará a apagarse. Y esta es la acción del primitivo parasimpático. Va a haber mucha energía, pero con inmovilización. La persona comenzará a sentirse menos móvil, adormecido, aunque esté toda esa energía allí. Y muchas personas llegan a esto cuando están en situaciones terapéuticas. Y si esto continúa, generalmente, el cuerpo encuentra lugares donde poner esto, dejas de digerir bien, o tienes un hombro congelado, el sistema es muy inteligente. Y finalmente si esto continúa, es corrosivo para el sistema, habrá una caída hacia abajo de la ventana y un colapso parasimpático. Al llegar a este punto, la persona se siente flácida, agotada y deprimida. También puede pasar al principio, cuando estábamos haciendo el primer ejercicio de sentir tu asiento e instalarse, también saca a las personas afuera de la ventana cayendo de ella. Se sienten adormecidos, bostezan, no pueden prestar atención, se sienten cansados. Los químicos que se producen en ese estado, son la endorfina, que es una morfina endógena, por lo que nos lleva a un estado opiáceo. Y puedes sentirlo cuando trabajas con personas, reconoces que están así y que necesitan mover sus músculos un poco y mirar a su alrededor. Quizás necesiten contención, un abrazo, o tomar sus manos para que sientan la contención. Puedes observar fuera de la ventana lo sencillo y seguir adelante desde allí. Esta es una breve sinopsis de lo que es el estado de salir de la ventana, espero que haya servido.

V: ¡Si estuvo fantástico! Noté cuando hablabas de la ventana cuando las personas comenzaban a subir, su sistema comenzaba a agitarse, y me pareció que se podía poner en práctica la habilidad profesional número uno, para ayudar a las personas a volver a la ventana.

A: Si los agarras antes que salgan de la ventana sí, es la habilidad profesional número uno, si ya están fuera de la ventana, será más importante la contención, para volver a sentir su cuerpo ahora, todo orientado para volver al ahora, porque nada nos está amenazando en el ahora generalmente en una fase de terapia. Pero se siente así, por que la persona comienza a desconectarse de su presencia, por lo tanto aplicamos la habilidad profesional, pausa, orientamos al ahora, y así quizás verás suceder el asentamiento, y la persona se dará cuenta, hará click, no retrocederá.

V: Me recuerda también la tradición Steiner y Waldorf la exhalación y la inhalación, de los tiempos para hacer y los tiempos para descansar, de que los niños tienen momento para jugar y correr y otros para escuchar una historia, cada cosa con su ritmo.

A: Si y si han estado demasiado callados y demasiado descansados ¡van a empezar a actuar! Es reestablecer los ritmos. Equilibrio y ritmo. Es la esencia de la terapia de polaridad, hay movimiento de polo a polo, si hay fijación, quieres ayudar al sistema a entrar en movimiento, y te mueves de lo positivo a lo negativo y de lo negativo a lo positivo, no es bueno ni malo, es solo moverse de una actividad a otra, pendulando, y ese fluir, nos lleva a una sensación de quietud en el centro, de equilibrio.

V: ¡Esto ha sido un extraordinario regalo! Muchas gracias por tu presencia y tus distinciones, has compartido mucho con nosotros hoy, lo apreciamos mucho Anna. Y para cerrar ¿hay algo que quisieras agregar?

A: No hay nada más de contenido que quisiera agregar, solo que valoro mucho este tiempo contigo y ha sido maravilloso ver los puntos de encuentro entre tu mundo y el mío, y me encanta Waldorf, el sentido del espacio sagrado, y la presencia de estar con nosotros mismos es un espacio sagrado, creo que compartimos mucho en común.

V: Si, y siento que los coaches y otros profesionales que están escuchando este podcast, ven el tremendo regalo que significa poner en práctica las habilidades profesionales, abrir nuestros ojos al sistema nervioso, siento el tremendo impacto que tu trabajo dejará alrededor del mundo, así que ¡muchas gracias!!!

A: ¡Creo que tengo una pasión por que las personas conozcan el sistema nervioso!!! ¡Muchas gracias a ti!

V: ¡Gracias por tu generosidad!

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