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Podcast con Charles Eisenstein

31/01/17

Nuestro Mundo y las historias


En este podcast, Charles Eisenstein nos recuerda que nuestros mundos son creados a través de historias, que cada aspecto de la sociedad se está ejecutando sobre una historia. El destaca que nuestro mundo está experimentando un cambio radical en sus historias dominantes, un cambio narrativo de gran significancia y potencial. ¿Cuál es nuestra historia sobre el dinero? ¿Sobre el ser? ¿Sobre la sociedad? ¿Cuán atentos y conscientes estamos de las historias que alimentan nuestra realidad? ¿Cuál es el dolor tras la disolución de viejas historias, el quiebre de nuestro conocimiento y de nuestras certezas?
Charles nos transmite su propio viaje con respecto a la edición y publicación de su obra, y nos ofrece una íntima mirada de las piedras angulares en su vida, que lo mantienen anclado a aquello que le importa y que quiere cuidar. Finalmente, Charles se mueve en la exploración de la importancia de no saber, rendirse y descansar, y como esto es un aspecto esencial de la vida, del coaching y cómo pueden ser vías de escape para dejarse caer en la fuente y en la fuerza.

V: Bienvenidos y gracias por acompañarnos.


unados al tener a Charles en nuestro Podcast. Para aquellos que no están familiarizados con Charles, él es un relator, conferencista y escritor, que se enfoca en temáticas de cultura humana e identidad. Es autor de varios libros, los más recientes “Economía  Sagrada” y “El Mundo más hermoso que nuestros corazones saben que es posible”. Su formación incluye una licenciatura en matemáticas y filosofía en la Universidad de Yale, una década en Taiwán como traductor, temporadas como instructor Universitario, profesor de yoga, y  trabajador de la construcción. Actualmente escribe y realiza charlas a tiempo completo. Vive en Ashville, Carolina del Norte con su esposa y cuatro hijos.

Ch: ¡Gracias por invitarme!

V: Charles, comparte con nosotros hoy a lo que has dedicado tu vida, y como describirías el trabajo que has venido haciendo.

Ch: Es difícil describir esto a las personas, pero cuando reviso lo que hago, podríamos decir que soy una especie de “cuenta cuentos”, “relator de historias” o un “trabajador de historias”, y no necesariamente en el sentido de ir contando historias; me baso en mi entendimiento de que mundo mismo está hecho de historias, incluyendo nuestro sistema político – económico y todo aspecto de nuestra sociedad transita sobre historias o metodologías que ya no nos están sirviendo mucho. La que llamo la vieja historia, la historia de la separación, la historia del control, la historia de los seres humanos separados de ellos mismos, separados de la naturaleza, el individualismo, todo esto y la civilización que fue construida sobre esto, se está cayendo a pedazos. Y cuál va a ser la nueva historia que va a reemplazar la historia de separación y cómo podemos contribuir a esta nueva historia, sobre esto trata mi trabajo. Sé que puede sonar muy vago, pero tiene implicancias tanto a nivel personal como a nivel político y colectivo. Por lo tanto hablo y escribo sobre ambas áreas, y especialmente hablo y escribo sobre la intersección entre lo personal y lo político, lo económico y lo espiritual, porque todas son parte de una nueva historia, que también es una historia antigua, es la historia de estar “inter-siendo” que emerge hoy en día…aún no estamos en este punto, estamos aún quizás en los últimos días de la vieja historia, y muchos de nosotros, en un espacio entre historias, y muchas de las personas con las que trabajas pueden estar en este espacio entre historias. Los seres humanos podríamos decir que son únicos – cómo lo son toda las especies – únicos en ciertos aspectos, y uno de los aspectos que nos hace únicos, es que somos una especie capaz de contar historias, le damos significado al mundo, asignamos interpretaciones a las cosas, y estas historias que contamos sobre quiénes somos, sobre como es el mundo, sobre cómo es ser humano, que es un hombre, que es una mujer, como son los cambios que hay en el mundo, de dónde venimos, hacia donde vamos, cual es el propósito de la vida… cada cultura cuenta una historia distinta que responde a estas mismas preguntas. Y no sólo en el ámbito intelectual. Por ejemplo, el dinero son historias; en el ámbito físico, el dinero es prácticamente nada, son solo bytes y computadoras, pero dado que le asignamos un significado a esos bytes y computadoras, toman poder en la realidad, es más grande que casi cualquier otra cosa que sea “material”. Cuando alguien habla acerca de ser práctico o realista, generalmente está hablando de dinero…es más, el dinero es solo un acuerdo, o un sistema de acuerdos y por eso digo que es un relato…y generalmente no estamos conscientes de esto, excepto cuando enfrentamos una crisis, notamos que el dinero podría desaparecer de un día para otro si aquellos acuerdos se rompen y ahí nos damos cuenta que eran solo pedazos de papel, y bytes y computadoras.

Lo mismo sucede con nuestras instituciones políticas, nuestras fronteras, nuestros países, nuestros estados, gobiernos, corporaciones todos ellos son acuerdos, son historias. Por lo tanto, si queremos cambiar el mundo, necesitamos cambiar nuestras historias. Te hace sentido?

V: Si, absolutamente, me hace mucho sentido… creo que muchas de las historias en las cuales vivimos y los acuerdos por los cuales nos regimos, muchas veces no estamos conscientes de ellos, somos ciegos a ellos y estas historias al mismo tiempo muchas veces afectan nuestra realidad.

Ch: Si, las historias son a menudo inconscientes, y a medida que se tornan consistentes, a medida que empiezan a fallarnos, en ese momento empiezan a tornarse conscientes.

Por ejemplo, una historia muy profunda que tenemos, es la historia de la objetividad, de que hay una realidad allá afuera que está separada de nosotros, y que a través de la experimentación científica podemos probar esa realidad y nuestro conocimiento puede irse acercando cada vez más a esa realidad que está allá afuera, que está separada de nosotros. Y es una historia tan profunda, que la damos por sentada, no pensaríamos que es una historia, pensaríamos que es evidente u obvio. Sin embargo, o por lo menos durante los últimos 80 o 90 años, ya no es tan obvio que hay una realidad objetiva fuera de nosotros mismos, y ciertamente ciertas culturas no creen en ello. Es más complicado, hay una íntima relación entre el ser y el mundo, y comenzamos a darnos cuenta que la objetividad era simplemente una historia, y quizás aún estamos siendo dirigidos por esa historia, en muchos sentido yo lo estoy, pero al mismo tiempo nos estamos abriendo a otras historias, como por ejemplo que el mundo es una especie de reflejo holográfico de un ser, de cada relación que tienes, refleja algo adentro, y es una especie de imagen externa de algo interno que te da la oportunidad de que se manifieste a través de una relación. Entendimientos como este son parte de la nueva historia.

Cuando estamos inmersos en una historia, no tenemos dudas, creemos que sabemos quiénes somos, creemos que sabemos cómo funciona el mundo y no hay espacio para nada nuevo, y si tenemos experiencias que no calzan en la historia, simplemente las ignoramos, las ponemos en la carpeta de “anomalía”, “excepcional” o “ni siquiera voy a pensar en esto”, porque “ya sabemos”.

Pero cuando nuestra historia, nuestro conocimiento, nuestra certeza sobre quiénes somos, cómo funciona el mundo y sobre que es una vida apropiada comienza a quebrarse, y generalmente se quiebra a través de crisis de algún tipo, una crisis de salud, marital, laboral, que tenga que ver con los hijos, lo que sea. Cuando las crisis golpean las historias, develan las historias, hay una apertura a algo nuevo… ya no “sabemos”, por lo tanto aquellas cosas que no calzaban en la vieja historia, se hacen aceptables, y pensamos…”quizás hay más realidades de las que pensé que podrían haber, quizás el mundo no funcionaba de la manera que yo pensaba que lo hacía, quizás no soy quien pensaba que era”. Y este quiebre, que estoy seguro que muchos de quienes nos escuchan han experimentado, este develarse de la vida, quizás nos hemos resistido a él, porque en el proceso, sentimos que el mundo se nos viene encima y por el otro lado, nos damos cuenta que nos estábamos aferrando a un engaño, a una jaula que nos mantenía dentro de un mundo más pequeño. E incluso esa lucha que intentamos aguantar, que también es una parte importante del proceso, de la forma que suceda cuando esa jaula se rompe o ese pequeño y limitado mundo se rompe, hay una apertura, una oportunidad para algo más grande.

V: Estoy realmente disfrutando mucho el enfoque que estás dando en relación a desafiar historias, a develar narrativas. Siento que el coaching que desarrollamos en Newfield, se direcciona y apunta a este gran cambio de la manera como miramos el mundo, y cómo esto altera no solo lo que sabemos sino cómo sabemos.

Ch: He tenido algunas conversaciones y hemos hecho algunas cosas con Julio, y siento que vamos profundamente en el mismo camino. Al igual que muchas personas, crecí con la sensación de que había algo equivocado en el mundo, que la vida que nos estaba siendo ofrecida, no era como debiera ser. No debería por qué ser tan duro el día lunes por ejemplo, o tratar de complacer a las figuras de autoridad para obtener un premio llamado calificaciones, todas estas cosas me parecían mal, especialmente cuando me hice consciente de la crisis ecológica y la escala de injusticia social, en un mundo que parecía ser un paralelo entre la limitación y opresión personal que sentía. Y no es que estuviera particularmente oprimido, era un chico americano blanco de clase media y con educación, no podías tener más privilegios que estos, y sin embargo pensaba que la vida debería ser más vívida, más real, más auténtica. Y empecé a investigar que era aquello que sentía que estaba mal, y me hice consciente de que tanto el nivel individual como el sistémico… están unidos ineludiblemente. No importaba cuan arduamente tratara de cambiar, cuantas nuevas prácticas espirituales hiciera, cuantos viajes psicodélicos hiciera, cuando la experiencia terminaba y estaba de vuelta en el sistema, entre las instituciones que dominan nuestra cultura, me hacían retroceder hacia quien era. Por que finalmente no somos individuos separados, somos la totalidad de nuestras relaciones, y cuando estamos inmersos en la vieja historia, empezamos a habitar esa historia inexorablemente. Y quizás hay personas que son tan fuertes en sus creencias espirituales, a quienes les da lo mismo donde estén, que les da lo mismo lo que digan las personas que lo rodean, que no les importan los mensajes con los cuales son bombardeados constantemente…yo descubrí que la transformación personal debe ser acompañada en un cambio en las circunstancias y el ambiente. Finalmente, necesitaba buscar ese cambio en el mundo para poder estabilizar el cambio en mí mismo. Es como lo contrario de algunas corrientes de enseñanza que dicen “no trates de cambiar el mundo, solo cambia tu mismo”, “no trates de cubrir el mundo en cuero, sólo usa zapatos”… creo que esto viene de una separación entre el ser y el mundo que finalmente no es válida. Creo que si es verdad que eres solo un ser separado, el propósito de la vida sería maximizar el interés de ese ser separado, a menos que seas sacrificado y altruista, irías en contra del programación o patrón de este ser separado con el fin de servir a otros. Por lo tanto habría una oposición entre la naturaleza de este ser separado y la bondad, según esta manera de ver. Pero cuando entendemos que no estamos separados, cuando entendemos que aquello que le hacemos al mundo, nos lo hacemos a nosotros mismos, que lo que vivenciaremos será un feedback a nuestra propia experiencia de ser, el servicio ya no es una acción altruista, ya no es un sacrificio, ya que lo que le estás haciendo a los demás te lo estás haciendo realmente a ti mismo. Creo que tenemos un sistema de guía interna que nos orienta a entender esto, ya que todos sabemos que se siente muy bien ser verdaderamente serviciales con otra persona, con la naturaleza, ese feedback sucede muy rápido, podemos sentir el eco, fluimos en la ola, creo que podemos llamarlo karma, sentimos la premonición de que esto que estoy haciendo es algo bueno, se siente bien. Este sistema de guía, es realmente lo contrario a la ideología de la separación, ya que en ese caso tu guía biológica te empujaría hacia la gratificación y al interés personal… y tienes que pelear contra el deseo, pelear contra el interés personal para ser una buena persona. Tenemos una civilización completa e instituciones religiosa que están construidas sobre esto, la lucha de vencer el ego, de dominar el ego, y realmente siento que es un reflejo de nuestra dominación de la naturaleza, nos reflejamos mutuamente. Y no es solo un entendimiento intelectual, ya que cuando tenemos experiencias que eliminan la historia del ser separado, experiencias de conexión, de intimidad, de generosidad, la lucha ya no se torna tan importante, ya no necesitas seguir luchando contra ti mismo para poder ser bueno, para poder ser servicial, se trasforma cada vez más en algo instintivo. Siento que en ciertos aspectos de mi vida soy muy abierto, profundamente en el servicio, y en otros me siento asustado, solo y sobreprotector conmigo mismo…y creo que hay un ritmo natural en el cambio progresivo de estos límites, de una apertura progresiva y un emerger en una cada vez más grande experiencia de nosotros mismos.

V: Al escucharte Charles, me aparecen dos cosas, una es la noción del ser y de los otros, una polaridad que de cierta manera está sucediendo, y observar que pasa cuando hay una integración de esa polaridad entre el ser y los otros, entre lo personal y lo público, cuando hay un ablandamiento de esa separación. También lo otro que me aparece es y me encanta la palabra que usas, cambiar de piel en el sentido de despojarse, moverse hacia, abrirse hacia nuestra propia expansión y lo que esto conlleva. ¿Podrías hablarnos un poco sobre tu viaje personal?

Ch: Me pasé años y años escribiendo un libro llamado la esencia de la humanidad, en el cual puse mi corazón y mi alma, y fue realmente una labor de amor. Pero al mismo tiempo al gastar 4 años escribiéndolo, me venía a la mente el hecho que el libro era tan bello, tan bien hecho tan importante, también me iba a hacer rico y famoso con seguridad, por lo que había un motivo ulterior que rondaba mi mente mientras lo escribía. No estoy diciendo que lo estuviese escribiendo por esa razón, pero estaba ahí. Finalmente terminé el libro y para mi gran sorpresa, las editoriales no quisieron publicarlo, por lo que tuve que publicarlo yo mismo, y nuevamente para mi sorpresa, las ventas tampoco fueron buenas y no se convirtió en un best seller auto publicado. Algunos amigos compraron unas copias y unos meses más tarde, en amazon vi que mis ventas ascendían a cinco ejemplares. Llegó un momento en el que me rendí a todo esto, me rendí a cualquier posibilidad de ser honrado y apreciado por este trabajo, y me rendí de verdad. No es que yo haya tomado la decisión de rendirme, la vida me rindió a mí. Y solo cuando esto sucedió, las cosas comenzaron a cambiar, y sin siquiera intentarlo mucho, empecé a recibir invitaciones a dar charlas y golpes de suerte…no quiero hablar de sincronismo, pero honestamente creo que tuve un golpe de suerte…y empecé a ser bastante conocido en ciertas subculturas, y esa antigua ambición comenzó a volver y pensé, bueno esta puede ser mi gran oportunidad después de todo. Se siente bastante bien a veces ser tratado como VIP, pero rápidamente empecé a darme cuenta que la gente empezaba a tener proyecciones sobre mí, o a pensar que yo era un fraude o un visionario de corto plazo…sé muy bien que sólo soy un ser humano complejo con algunos dones extraordinarios y con grandes sombras también. No sé cómo lo hacen las celebridades, como pueden sostenerlo. La gente asume que tengo las respuestas, y no necesariamente las tengo, pero empiezo a creerles y creo que debo tener las respuestas…es un arquetipo muy fuerte, y me ha metido en problemas algunas veces si no me acuerdo que no soy el tipo con las respuestas, tendré una experiencia humillante que me hará recordarlo…así es la generosidad del universo.

V: Gracias por tu apertura y tu transparencia. Hablaste sobre este sentido de ambición por ser tratado como un VIP y siento curiosidad de saber qué es lo que te mantiene sólidamente anclado y enfocado en aquello que más te importa. ¿Cuáles dirías que son tus toach downs?

Ch: Creo que en primer lugar, el hecho de ser padre, tengo cuatro hijos, cuatro hombres, y durante muchos años esto pudo haber sido una limitante para el trabajo que hago. Fui papá soltero durante varios años, apenas sosteniendo mi cabeza sobre el agua…es lo que puedo decir para describírtelo… y desde la perspectiva opuesta, esto mismo mismo fue lo que me mantuvo con los pies en la tierra, lo que me mantuvo real, lo que me mantuvo humano y conectado. Y no solo preguntarme sobre estas fantasías intelectuales, nada en contra de aquello, de hecho parte fundamental de lo que hacemos sobre este planeta es tener una mente intelectual abstracta, que le gusta jugar con los números e inventar artilugios crueles, etc, pero ha sido separado, disociado de lo femenino, de lo material, de lo humano, de la naturaleza. Por ejemplo la búsqueda del dinero en una sociedad sana, sería igual que la búsqueda de bienes, ya que se supone que te pagarán dinero si creas cosas buenas, si satisfaces sus necesidades, por lo tanto mientras más dinero haces, más necesidades satisfaces, más bienes le entregas al mundo, así es como debiera ser en esta imaginaria “economía sagrada”. Pero es un hecho que el dinero se ha disociado tanto del bienestar de la sociedad en el planeta, que es justamente la búsqueda del dinero que está destruyendo el planeta. Creo que tenemos el arquetipo del tipo inteligente que llega con una respuesta brillante, esta es una receta cartesiana de hecho, entras en un cuarto obscuro, con la mente desnuda, en actividad cerebral pura, se te ocurre la respuesta, y luego sales y tratas de imponerla por todo el mundo … esta mentalidad es el problema creo yo. Esto serían mis “toach downs”, mi ancla, relaciones reales, que me mantengan humano, con los pies sobre la tierra, honesto.

V: Es increíble lo que hacen las relaciones por nosotros, en nuestra propia evolución, desarrollo, y crecimiento. Estaba pensando en mi propia hija, y cómo el haberme convertido en madre ha contribuido en mi despliegue en la vida, así que puedo realmente relacionar el cómo tener relaciones te mantienen conectado y honesto. Cuéntanos sobre cómo eres en la vida, como describirías tu actual fase en la vida.

Ch: Creo que estoy entrando en una fase más interna, he estado allá afuera entregando mucho, entregando desde la fuente de muchos años de ser anónimo, de mucha lectura, de mucho pensar, he estado entregando mucho desde ahí. Y no quiero convertirme en una celebridad de las ideas o un gurú de las ideas, que teniendo un mundo interior genuino y brillante, se pasa el resto de su vida reacomodándolo, y trabajando sobre las mismas ideas toda su vida, dando el mismo discurso en 2015 que dio en 1995…esto no me hace sentir vivo, y siento que necesito reconectarme con la fuente, lo que para mí significa volver a un espacio vacío. Ciertamente hay muchas cosas en el mundo que me llaman, muchas áreas en que nuevas historias necesitan desesperadamente ser contadas, desde el sistema de justicia criminal, el sistema de castigo criminal, al cambio climático, y los serios problemas con la narrativa dominante del cambio climático, el acuerdo de asociación Transpacífico, los tratados de libre comercio que son catastróficos…hay tanto en el mundo hoy que cuando leo sobre esto digo, ok hay tanto por hacer aquí! Pero siento que estoy un poco cansado de moverme de uno a otro y a otro…. Sobre todo cuando me doy cuenta que todo esto es aquello que aflora de una metodología, de la metodología de la separación…no estoy diciendo que no tengamos que ocuparnos de aquello que aflora también…Podría justificarme pero cualquier justificación sería una especie de mentira porque no tengo razones para hacerlo, lo hago más que nada por un impulso irracional que me lleva a retraerme. Y es bastante difícil para mí en este momento porque estoy en muchas cosas, un curso sobre masculinidad que estoy lanzando, tengo un podtcast, un blog, los viajes y las conferencias etc., y sé que si no hay un fuego de pasión subyacente a todo esto, te quedas quieto.

V: Me da curiosidad, hablaste de moverte en un cierto ritmo con el impulso de ser servicial con el mundo, dándole curso a tu podcast, tu blog, tus charlas. Y me gustaría preguntarte ¿qué haces para reponerte, para reencontrarte con tu propio fuego, que conlleva esto, de que te haces cargo, como lo ves?

Ch: Me gustaría leer más, ir a workshops de otras personas, hacer cosas en las cuales no soy el profesor, sino el explorador, el indagador, el aprendiz. Esto probablemente requerirá más dedicación a ciertas prácticas. Necesito una especie de retirada, una retirada parcial, seguir haciendo algunas charlas, pero siento que he perdido mi ambición. Y en vez de forzádamente tratar de motivarme a mí mismo, de seguir haciendo lo que estoy haciendo, quiero dejarme llevar y confiar en mi pérdida de ambición cómo una guía. Creo que mi situación es la misma que la de muchas otras personas, siempre hay una razón del por qué debes seguir haciendo lo que estás haciendo. Generalmente la razón es financiera, y me toca a mí también, cómo voy a mantener a todos estos niños, y a otras personas que mantengo, pero para mí no es lo principal. ¿Qué es lo que voy a hacer? es una situación muy similar a la de otras personas. Hay tantas estructuras que he construido a mi alrededor que me piden que siga haciendo lo que estoy haciendo, hay tantas expectativas. Nuestra sociedad no confía en esto, nuestra sociedad no nos permite esto, tenemos que siempre estar en la rueda, tenemos un número promedio de días de vacaciones predeterminado, no tenemos estos espacios para hacer las cosas que otras culturas te recomendarían es ese tiempo … – si sabes deberías emprender un “walkabout” (un viaje a pie realizado por un aborigen australiano con el fin de vivir de la manera tradicional), o podrías pasar algunos meses en los cerros, deberías ir en búsqueda de tu visión, meditar en un monasterio por un año!- Simplemente no tenemos estos espacios vacíos, sientes que hay algo malo contigo si te bajas del mundo. No sólo el mundo convencional de la ambición, el dinero y la carrera te dice esto, también lo hace el mundo activista, te dice cómo puedes dar un paso atrás y tomarte una pausa cuando están sucediendo cosas tan horribles, hay tanto por hacer y la situación es tan urgente, es mejor seguir adelante. No tenemos apoyo para esto.

Siento que es necesario recargar mi yin… a cierto nivel necesito dormir más, tener más tranquilidad…y a nivel cultural también necesitamos hacerlo, es cosa de mirar la situación en nuestro planeta, donde no hay una real vitalidad expresándose, los reservorios están tan agotados que ya no se puede mantener el fuego encendido.

En otras culturas comprenden esto.Una de las historias que me gusta contar es la de un amigo que trabajó en Mali, y estuvo hablando con el más anciano de la tribu Dogan, una tribu muy tradicional, y él le decía – mira lo que le está pasando al mundo, en tu mismo territorio, estás bajo amenaza, no sientes la misma urgencia que siento yo por hacer algo al respecto?- Y el anciano le contestó – La urgencia no es algo que tengamos muy a la mano por acá – .Y yo escuchando esta historia me pregunto, si esta es una nueva oportunidad de los blancos para decirle a las tribus como es que deben vivirse la vida… o es una oportunidad de darnos cuenta que nosotros tenemos algo que aprender de ellos.

Mientras no volvamos a la fuente, mientras no repongamos el yin, y este es el espacio del que hablamos al principio que está entre las historias, mientras no volvamos al vacío, al lugar silencioso, al misterio, a las raíces, si no volvemos allí, apenas podremos replicar sin cesar, distintas versiones de lo mismo, de algo que ya tenemos porque no hemos ido a aquel lugar para dejar que algo nuevo entre.

Si no nos reponemos, no podremos ver aquello que está más allá de lo que sabemos, si no nos permitimos entrar en esa fase. La buena noticia, es que aunque no te lo permitas, va a pasar de todas formas.

V: Hay algo en el parar … al parecer estamos tan desesperadamente temerosos de parar en un nivel colectivo. Realmente resoné con lo que nos hablaste sobre parar en la nada, en el vacío, en la fuente, y cómo cuando finalmente lo hacemos, algo nuevo emerge, nos saca de los antiguos patrones y aparece algo fresco. La pregunta que me aparece es ¿Cómo experimentamos este proceso sin convertirlo en una nueva tarea, en algo más que hacer? Porque creo que esto tiene una orientación distinta, otra disposición en cómo os relacionamos con la vida.

Ch: Ese es un muy buen punto, ya que este parar, este rendirnos, esta quietud no debemos tomarlo como otra tarea en nuestra agenda, no es algo que debamos lograr. No es que la esencia de la humanidad sea rendirse. No veo el rendirse como una especie de técnica para manifestar algo en la realidad, y aunque me cuestione el por qué si quiera estoy hablando acerca de esto ya que no es algo que puedas tomar y usar como una fórmula, la razón es que si alguien me hubiera hablado de esto, hubiera podido soltar más fácilmente, no porque lo hubiese elegido o hubiese hecho un esfuerzo voluntario por soltar, sino por que sucede un ablandamiento interno cuando recibimos el tipo de información que estoy articulando ahora. Hay un alivio para muchas personas y lo encuentran sin quererlo, sin buscarlo.

Hay una compulsión en nuestra cultura dominante, y para poder seguir en la rueda decimos, ok, voy a tomar sesiones de coaching, o un programa de 5 pasos, y no valoramos el poder de la presencia, el poder de la verdad cuando aparece para generar cambios. Estamos muy atrapados en la mentalidad de forzar los cambios, forzarlo en otros y forzarlo en nosotros mismos. Creo que los coaches deben saberlo para liberarse de pensar que deben ser la persona que tiene las respuestas, que sabe cómo sacar a su cliente de su enredo…muchas veces debes meterte en el enredo del cliente…entrar en su no saber, en la incertidumbre en el misterio. Y simplemente no saber qué hacer, y no tienes el programa de 10 pasos para ofrecerle con todo aquello que debe hacer. Siento que la palabra coach es un poco limitante, me recuerda a mi entrenador de atletismo en la secundaria que me decía exactamente lo que debía hacer, y hay mucho valor en eso, ya que él estaba consiente de habilidades que nosotros no creíamos tener, fue un gran coach de hecho. La palabra coach de por sí sugiere a alguien que no admitiría no saber…sugiere a alguien que te alienta a esforzarte, eso es lo que representa la palabra coach en la imaginación popular. Y un coach organizacional, te va a hacer más efectivo, más motivado, más eficiente y organizado, vas a poder hacer más de lo que haces hoy y ese será una señal de éxito. Pero ¿qué pasaría si el resultado del coaching fuera hacer menos, renunciar a mi trabajo, estar menos motivado que antes, no saber qué hacer?

Si estuviéramos mirando la vieja historia, el resultado del coaching sería válido, te hará sobresalir. Pero si tu o tu cliente están en la zona de transición entre dos historias, no estarás poniéndote a su servicio ayudándolo a ser más eficiente y productivo y ajustado a la vieja historia… quizás tu trabajo es acompañar a esa persona a través de la disolución de esa vieja historia en este espacio entre las dos historias que puede durar días, meses, años, para que emerja una nueva historia. Esto es muy distinto a la manera en la que normalmente usamos la palabra coach.

V: A partir de lo que nos hablas, es una de las razones por las cuales aprecio y valoro a Newfield, ya que tenemos conversaciones sobre coaching con respecto a nivelar y maximizar, y al mismo tiempo acompañamos a las personas a hacer coaching en un terreno mucho más amplio. Miramos cual es nuestra presencia y capacidad de hacer coaching a personas en sus propias crisis personales, un divorcio, la muerte de un familiar, etc., y más allá de esto, vemos un sentido colectivo de cómo nos sometemos a las dificultades de las crisis globales que están sucediendo, por ejemplo. Y esto creo, requiere hacer coaching desde lo desconocido y no desde un lugar en el que soy un experto, sino desde un lugar de exploración, curiosidad, empatía y compasión, ternura. Y pido prestado un término a Joseph Campbells, quien también lo pidió prestado, que es el “vientre de la ballena”, y cómo yo entiendo este término, es cuando entramos en la obscuridad, en territorios inexplorados, y estamos desorientados. Y cual es nuestra presencia en este viaje en lo desconocido y cómo finalmente llegamos a través de nuestro viaje a un lugar de luz, de fortaleza y de coraje.

Ch: Y creo que cada vez más gente, estará entrando en el vientre de la ballena, por que las instituciones que nos sostienen se están desintegrando y lo que consideramos “normal” no va a volver. Este quiebre sistémico, inevitablemente invadirá la vida de las personas de una manera personal y la sociedad también está entrando en esta fase, donde las certezas que teníamos ya no aplican. Hay cada vez más personas que dejan las viejas certezas, para aferrarse desesperadamente a una nueva historia que les ayude a saber quiénes son, lejos de los fundamentalismos religiosos que nos dicen así es como es el mundo, esto es lo que está pasando, ofrecen una historia consoladora y simplista, que es prematura. La gente aún no se ha pegado el salto, no ha entrado en el vientre de la ballena. Estoy seguro que esta es la nueva fase de nuestra civilización.

V: Y siento que durante este período de lo desconocido, en este período en el vientre de la ballena, es muy distinto vivirlo estando en comunidad, con más personas que puedan atestiguarlo y sostenerse en el proceso.

Ch: Si, reduce el miedo,…porque está bien, no hay nada fundamentalmente equivocado, te está pasando a ti, le está pasando a ella y ahora me está pasando a mí. Pero hay un momento en que estoy completamente solo…hay un escandinavo que hizo un mapa de este viaje de transformación, no recuerdo su nombre ahora, y hay una parte de su relato en el que desciendes al inframundo, y primero caes en el abismo, luego eres destrozado por los demonios, que toman la forma de inseguridades, dolores, etc. Y son momentos que debes enfrentar en completa soledad, donde no hay nadie que te dice, “ a estar todo bien, esto es normal, lo vas a superar”… intelectualmente comprendes que va a pasar pero en ese momento lo sientes tan eterno, sientes que te consumen estas horrorosas revelaciones que estás teniendo de ti mismo parecen tan controversialmente verdaderas, que crees nunca serás capaz de volver a empezar después de esto. No muchas personas en nuestra actual sociedad, viven este proceso en plenitud, pero muchos de nosotros podemos sentir ese abismo, y hacer lo posible por no enfrentarlo y pasar a través de él.

V: Hay algunas hermosas instancias que se ocupan de la transición, de este tiempo de cruzar umbrales, y acceder a nuevos recursos internos y sabiduría.

Ch: Si, mi esposa también se ocupa mucho de estos espacios…sé que muchas personas me están escuchando por primera vez, y siento un primer impulso como de impresionar a las personas, como alguien inteligente con ideas profundas, y también de abarcar grandes territorios. Y hago mis mejores esfuerzos por no ir a ese lugar, de no sucumbir a la presión de ser el tipo listo que está al teléfono, y que tiene una hora para probarlo. Hay tantos tipos listos allá afuera! Hay ciertas cosas que comparto como algunas ideas claves o piezas fundamentales…pero hay cosas que pueden ser muy sabias e importantes en un momento, y pueden ser algo que escuché por ahí y que estoy repitiendo en otro momento o al día siguiente, incluso si lo escuché de mí mismo.

Creo que realmente Julio señala esto, que cambiar nuestra percepción, es sólo un tercio de un proceso transformacional, ya que también está lo emocional y lo corporal. El medio que estamos utilizando en este momento, nos sirve perfectamente para lo intelectual, para ofrecer nuevos marcos, nuevas historias, nuevas ideas, y ciertamente no es muy bueno para la corporalidad ya que no podríamos vernos haciendo ciertas prácticas muy bien, no es el medio correcto para hacerlo. En lo emocional hay un potencial, y me siento un poco emocionado ahora, un poco melancólico y calmo…y sin transformar esto en una receta…

Tengo la impresión que muchas personas hoy en día han hecho suficiente, han ido a talleres, han hecho sus prácticas y no necesitas decirle, enfócate en tu cuerpo ahora, enfócate en tus sentimientos ahora, y podemos dar por sentado que la corriente de entendimiento ha recientemente llegado a ese nivel, como al nivel en el cual las napas subterráneas llegan y comienza el agua a salir a borbotones de cualquier manantial. Es instintivo, voy a presenciar que es lo que me está ocurriendo en este momento.

Estoy poniendo mi atención al sentimiento de unión que estoy sintiendo en este momento, me siento conectado a cada uno de aquellas personas que están escuchando esto, lo que es un poco irracional ya que está siendo grabado, se va a estar escuchando esto por varios días o semanas luego de hoy. Pero este tipo de conexión, no obedece a nuestro entendimiento del espacio y el tiempo, por lo tanto quizás pediré dejar entrar ese sentimiento de conectividad que es, que existe y que no es necesario que tengas que hacer algo con él, ya está allí, está sucediendo en nosotros, modificándonos.

V: Charles, muchas gracias por compartir tu presencia, tu tiempo y tu energía con nosotros, hoy. Admiro profundamente el trabajo que has venido haciendo, y también estoy muy tocada y conmovida por lo abierto que has sido hoy con nosotros, así que nuevamente, muchas gracias!

Ch: Gracias Verónica, y gracias por acompañarme en esto, y abrir el espacio para que todo ocurriera.

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