Fundación Comunidad y Servicio - Newfield Global
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Fundación Comunidad y Servicio

04/12/20

Paula Gazitúa, Directora Ejecutiva Fundación Comunidad y Servicio.

La Fundación Comunidad y Servicio recoge uno de nuestros mayores sueños, aportar en la construcción del mundo que soñamos habitar, un mundo más justo, pleno y sustentable. Nos conecta con el llamado que sentimos en nuestra formación como coaches ontológicos, con una vibración que emana del corazón de cada uno de los alumnos que hemos pasado por la Escuela, y nos trae el recuerdo de cuando juntos soñamos con el futuro que queríamos construir, con John Lennon y su legendario “Imagine” de fondo … “You may say I´m a dreamer, but I´m not the only one”

Fue en el año 2010, cuando un grupo de coaches se preguntaron ¿cómo podemos ser oferta en el mundo desde la gratitud por lo recibido en el ACP? Existía un deseo profundo de generar sentido, de conectar con el sueño grande del servicio. La inspiración aparece desde el proceso personal que vivió cada uno, desde el camino de observación y transformación, preguntándose ¿qué observador puede aparecer desde esta nueva coherencia? y ¿desde este lugar como puedo servir al mundo? Había algo que estaba claro, y es que esto no terminaba con la certificación, era algo muchísimo más grande, que los trascendía.

Y así nace Comunidad y Servicio, como un modo de regalar parte de nuestro trabajo a esos lugares donde no es posible o no es tan fácil que llegue el coaching ontológico. Con la convicción, de qué a través de las distinciones que nos regala el coaching y de nuestros dones, podemos aportar en la construcción de un mundo mejor, comprometiéndonos y haciéndonos cargo, tomando una responsabilidad social activa, ya que el problema de la desigualdad es problema de todos.

Los inicios fueron con el equipo de la Fundación Paréntesis, quiénes confiaron en nosotros y nos dieron el espacio para ir concretando y aterrizando ese llamado del alma. Y así, de a poquito, empiezan a llegar más pedidos y se suman más voluntarios dispuestos a embarcarse en este sueño. Estar al servicio empieza a tomar forma, se va agrandando la red y comenzamos a llegar a otros ámbitos, aparecen los equipos de profesionales que trabajan con niños que viven en residencias de menores, los que trabajan con jóvenes en situación de vulnerabilidad y quieren acceder a la educación superior, ¿cómo acompañarlos?, los microempresarios que sueñan con su negocio propio… Y llegamos también a los recintos penitenciarios, donde hemos acompañado a tantos internos e internas en el proceso de observarse, desde el alma, conectando con su esencia, con el perdón, con su dignidad.

Así fue como conocimos a Francisco, un ex interno de Colina I, quién nos regala un bello testimonio que nos inspira día a día: “es impresionante cómo pueden cambiar el mundo a través del coaching, a través de recuperar la dignidad. Empecé a mirar desde otro mundo… cambié el observador… Hay muchas personas que están súper dañadas, de su ser, de su alma…. Yo sabía que algo faltaba en mi vida… hasta que aparecieron las voluntarias… hoy estoy en pie, lleno de energía, sané mis heridas…”

Y así es como aparece la magia, hilos de colores que van creando una red que crece y crece. Necesitamos ir acompañados para compartir los sueños, porque aprendimos que juntos el camino puede ser más liviano, porque no hay un yo sin un tú, sin un nosotros, nos constituimos en el otro y nos constituimos en el servicio al otro. Nos une el mismo sueño, compartimos viajes similares, pasamos por el vientre de la ballena y descubrimos nuevos ojos… tenemos motivaciones parecidas y diversas a la vez, nos mueve la desigualdad, el desequilibrio de oportunidades, así como también la conexión con el alma del ser humano…. Y así, en esta conexión, nos vamos inspirando unos con otros, nos vamos apoyando, ya que a veces los proyectos decaen, nos cansamos, nos duele el alma al conocer otras historias de vida… y encontramos una mano amiga, una mirada que nos acoge, un espacio de contención.

El sueño es grande y el propósito es móvil, ya que se va ajustando a la vida, a la realidad… Y en este año tan especial, nos conectamos con toda nuestra flexibilidad y creatividad.

Desde la Dirección Ejecutiva, hemos articulado, coordinado y cuidado cada conversación y proyecto que nos ha llegado. Tejiendo con los voluntarios y las fundaciones proyectos de diversa índole. Tomando la hebra del amor para construir la trama que sostiene el mundo emocional que nos ha traído la pandemia. Cada uno de nuestros voluntarios, ha ido entrelazando su hilo de color que tiñe el tejido con sus dones y su pasión, hilando juntos un contexto íntimo, que nos invita a tener conversaciones del alma, que hemos llamado “Conversaciones Significativas en Pandemia”. Desde este tejido hemos sostenido conversaciones con equipos de profesionales de la salud, conteniendo a quienes han estado conteniendo, cuidando a quiénes han estado cuidándonos. También hemos trabajado con Fundaciones, cuyos equipos se han visto enfrentados a buscar nuevas formas de apoyar a sus beneficiarios, nuevos turnos y maneras de trabajar, nuevas formas de relacionarse…. Estas conversaciones han traspasado las fronteras, llegando a todos los países donde la Fundación está presente: Argentina, Uruguay, Perú, Colombia, Brasil, México y España.

Dale vida a los sueños – Mario Benedetti

Dale vida a los sueños que alimentan el alma,
no los confundas nunca con realidades vanas.
Y aunque tu mente sienta necesidad, humana,
de conseguir las metas y de escalar montañas,
nunca rompas tus sueños, porque matas el alma.

Dale vida a tus sueños aunque te llamen loco.
No los dejes que mueran de hastío, poco a poco.
No les rompas las alas, que son de fantasía,
y déjalos que vuelen contigo en compañía.

Dale vida a tus sueños y, con ellos volando,
tocarás las estrellas y el viento, susurrando,
te contará secretos que para ti ha guardado
y sentirás el cuerpo con caricias, bañado,
del alma que despierta para estar a tu lado.

Dale vida a los sueños que tienes escondidos